sábado, 6 de junio de 2015

Capítulo 46 (conteo general): “regreso a ____ (TP) y chicos”. Parte II.

Prólogo:

Temporada 3

Capítulo 46 (conteo general): 

“regreso a ____ (TP) y chicos”. 

Parte II.

Necesité cerca de un mes para poder hacer de las fanáticas de Rafael sus amigas para que tengan ese sentimiento de querer ayudarlo.

Es irónico, porque yo nunca fui su amiga y sin embargo yo sí quería ayudarlo, mucho más que las que se hacían llamar “sus amigas”.

Luego de mi fortísima odisea, comenzó la verdadera odisea. El primer paso era convencer a las chicas de que Rafael necesitaba ayuda para poder progresar en su vida personal, luego necesitamos convencer a Rafael de que debe dejarse ayudar porque sino no podría progresar. Una verdadera odisea.

Lo logramos convencer (a la fuerza) de que necesitaba ayuda. Lo forzamos a contarnos cuál era su problema, luego a contarnos los detalles y entonces a tomar terapia… con un profesional, o sea yo. Las chicas piensan que soy una profesional en todo sobre lo que sé; aunque sea una mínima cosa.

Entonces yo le ayudé a Rafael a superar su problema. Aunque la verdad es que él estaba llevando una vida bastante normal para ser un chico de su edad y su rango. Sin embargo no hay que descartar que muchos profesores dicen que su maldad (porque era una chiquillo malvado) era una maldad tan sofisticada que parece que a él le enseñaron a ser malo desde la infancia. Parecía trastornado por un suceso demasiado caótico. Por eso necesitaba nuestra ayuda. No solo para beneficio de él mismo, sino también para beneficio de toda la comunidad educativa. Se ha rumorado que el chico ha intentado violar a chicas de la misma escuela. Según muchas psicólogas que conozco (tal vez sí sé bastante de psicología), los niños—o personas en general—que violan a otras es porque en la infancia le sucedió lo mismo; es como una forma de vengangrse contra el resto de la comunidad por permitir que cosas así le sucedan a los niños.

Durante la sesiones de tratamiento que tuve con Rafael se forjó una grandísima amistad. Pero me parece que Rafael no encuentra la diferencia entre amabilidad y coqueteo; muchos expertos (as) dicen que ése es el gran problema de los hombres. Pero Rafael tiene otro aún mayor; y es que jamás se dio cuenta que yo le estaba ayudando con un problema psicológico que él tenía, no era que yo estaba sobre su pasado para saber sobre el porque querría salir con él. ¡Solo un trastornado pensaría eso! En todo caso creo que sería mejor que Rafael tuviera un psicólogo varón; aunque es bien sabido que las mujeres somos más abiertas en este tipo de temas y en casi todos en general, en comparación con los hombres. Creo que debí medir las consecuencias de todo lo que estaba haciendo.

La verdad es que disfruté mucho pasando las tardes con él y haciendo juntos la tarea. Pero jamás se me cruzó por la mente que él quisiera salir conmigo o que él estuviera recibiendo un mensaje totalmente erróneo, que yo no pretendía enviarle. De todas formas logré controlarlo un tiempo.

Después de que terminaran las sesiones de tratamiento, Rafael y yo éramos casi mejores amigos y él ya no era el mismo—empezando porque ya no tenía su preciada popularidad—, pero a él no le importaba; me tenía a mí.

Un precioso día lluvioso de septiembre de 2013 gritó a los cuatro vientos que nosotros estamos saliendo. Por milagro de los cielos mis padres no se enteraron de esa desventura y yo pude solucionarlo todo antes de que llegara el chisme a todos los confines de la tierra y a quién le interesara. Le dije a Rafael un poco de insultos y demás. No pude creer que mi supuesto mejor amigo tuviera esos pensamientos. Además, en todo caso si fuéramos novios, él habría tenido que pedírmelo directamente y yo le respondería como fuera mi deseo; entonces sería decisión y deseo de ambos, entonces yo estaría totalmente de acuerdo en gritarlo a los cuatro vientos si así nos placiera... Me sentí traicionada, pero de todas formas debí verlo venir porque es él, unas simples sesiones de terapia no hará nada para cambiar lo que hay dentro de sí.

Por eso es que nuestra amistad se rompió. Rafael sigue creyendo que yo estoy enamorada de él, que me muero por él y que somos novios. Me da igual lo que piense él. Pero de todas formas me fastidia que pretenda hacer “público” nuestra “relación” cada vez que se acuerde. Ya estoy aburrida de sus declaraciones ante la corte real de la secundaria.

Después de recibir extrañas felicitaciones de cientos de chicas—y miradas celosas de muchas otras chicas que no se han dado cuenta que la razón por la que no tienen ni novio ni admiradores es porque el peinado de bruja no está de moda en el siglo XXI—, durante el recreo, asistí a mis clases del segundo periodo. En el segundo periodo me fue algo más sencillos controlar la situación, también me fue más sencillo concentrarme en las clases y enfocarme en la explicación de la profe de matemáticas sobre porqué mis problemas del ejercicio 273 sobre ecuaciones con radicales que se reducen a 2º grado. Soluciones extrañas; estaban erradas.

En la salida del colegio me persiguió todo un equipo de chismosas que querían saber sobre mi relación con Rafael y sobre quién era ese supuesto novio al que había mencionado en diversas oportunidades ese día. Es una pregunta muy compleja y muy bien elaborada. Lo único que dije fue: “No estoy saliendo con Rafa”. Y me marché a mi casa.

Son 15 minutos de camino desde el colegio hasta mi casa o viceversa. Lo curioso es que si me fuera en auto las chicas me irían persiguiendo hasta que se le cansen las piernas y ya hayan perdido al auto de vista; pero como me voy caminando a mi casa entonces ellas estarían en todas sus disposiciones de caminar igual que yo y perseguirme hasta mi casa.

Se mantuvieron conmigo y las tuve que ignorar cuando esperaba en la orilla de la carretera al momento oportuno para cruzar la vía rápida. Se llamaba vía rápida porque los autos pasaban sin piedad del podre peatón. ¡Qué bueno que yo no soy relativamente pobre!

Cuando yo crucé también cruzaron las chicas, de modo que todas estuvimos del otro lado de la vía en la misma oportunidad. Creí que no me las quitaría de encima hasta que sus padres las fueran a recoger a mi casa a las mil y quinientas (o sea a las tres de la tarde). Para mi suerte, a unos pocos metros del cruce con la vía rápida, una de las chicas dijo: “este sol abrasador el demasiado para mi delicadísima piel y para mi recién aclarado cabello. Tenéis suerte por ahora, ______ (TN), pero pronto volveréis a saber de mí”; se marchó y todas las demás se fueron con ella. Algunas chicas gustan de hablar como españolas medievales, pero el acento no les sale muy bien.

Creo que estoy más acostumbrada al sol; aunque para ser sincera mi secreto es abundante protector solar antes de salir de la escuela y dirigirme a mi casa. Para mi cabello la solución es casi parecida, pero está dividida en dos partes: 1-jamás aclararme el tono del cabello y tampoco teñírmelo de ningún color. 2-Seguir usando la misma crema de peinar que contiene una sustancia cuyo nombre no recuerdo pero actúa como un protector solar para cabello.

A final de cuentas llegué a casa a la una de la tarde, almorcé como es debido y… entonces vino el momento decisivo, en momento en que probablemente me den un cuerazo. Les adelanto, sí me lo dieron.

Como comenté anteriormente, la ira de mi madre después de saber que al segundo día de clases no eran una, sino dos boletas fue mucho mayor que la del día anterior; de hecho hay una separación mucho más grande que 24 horas, creo que la diferencia es de unas 72 millas árabes.

Después del regaño de mi madre hice mis tareas lo más rápido que pude. Terminé justo a tiempo para ver Austin & Ally en Disney Channel y cualquier otro programa que estuvieran dando.

Después de ver algo de televisión fui y revisé de nuevo que no se me quedara ni un solo libro, cuaderno, libreta o útil escolar en general. Preparé mi mochila y la dejé lista para ir al colegio al día siguiente (miércoles). Fui a cenar y luego de reposar me fui a la cama. Claro, antes tuve que hacer todo el poco de actividades propias de la hora antes de dormir: dar de comer a las mascotas, encerrar a las gallinas, asearme (lo cual incluye tomar una extenuante ducha, lavarme los dientes, lavar mi cara con bajón especial anti imperfecciones y sin azufre, por último cepillarme el cabello y hacerme una trenza para permitir que el cabello pueda crecer durante la noche gracias al poder de la luna llena—eso lo dicen los campesinos, y yo lo he comprobado—), y rezar para entonces ir a la cama. Me acosté como a las nueve y media.

Al día siguiente me desperté a la misma hora que acostumbraba, a las 4:55 a.m. Me levanté, me duché, vestí y fui a preparar mi desayuno. Desayuné y salí de mi casa a las 5: 55 a.m. Cuando iba saliendo por la puerta de la calle, se me cruzó por la cabeza que era extraño que yo era la única ya despierta. Entonces fui a despertar a mi hermano, pero no fue necesario; por suerte él ya estaba despierto, duchado y vistiéndose. Entonces salí de casa a las 6 a.m. muy tranquila.

Llegué prácticamente a la misma hora que el día anterior. Crucé los pasillos y subí la escaleras lo más rápido que pude, quería evitarme todos los problemas que me pudieran haber salido a la vista; por problemas me refiero a Rafael Antonio Berrocal Bartolí, sí; a ése problema me refiero.

Llegué a mi salón de clases intacta—por suerte—. Pregunté muy discretamente por Rafael y al parecer no había llegado todavía. Respiré aliviada—también discretamente—.

Recordé que para ése día teníamos una pequeña prueba de música sobre unos compositores que hemos estado estudiando desde cuarto grado de primaria y todavía no los diferencio. Siempre confundo sus apellidos, sus fechas de nacimiento y de fallecimiento, sus lugares de nacimiento y de fallecimiento. Por alguna razón sí logro diferenciar sus obras más importantes. Pero lo que nunca he podido lograr es memorizar toda esa información hasta el siguiente año. Total lo vuelvo a repasar y siempre saco 10 en la prueba.

Lo cierto es que saqué 10 en la prueba de música y en todas las pruebas sorpresas que nos pusieron. Fue un día bastante cargado, pero lo conseguí.

El recreo también estuvo bastante cargado. Lo pasé con Ana y sus amigas y “amigos”, entre comillas. Las amigas y los amigos de Ana son muy buena gente y me caen bien. El problema es que son muy ruidosos y vulgares y eso no es muy buena compañía cuando estudias en un colegio en donde hay cámaras de seguridad en los baños para asegurarse de que no entren dos estudiantes de diferente sexo a un mismo baño a la vez y suceda lo que ya sucedió una vez y fue una vergüenza para más de una familia musulmana. En concreto las cámaras de seguridad están en todas partes, pero no son invisibles y a pesar de que no hayan dicho la ubicación de las cámaras porque se supone que no debemos saberlo, nosotros ya las vimos, son nueve en total y la mayoría están en secundaria porque los chicos (y la chicas) de secundaria son más traviesos que los de primaria. Es difícil creerlo.

El gran error que hubo con las cámaras es que éstas solo captan imágenes y no las conversaciones porque se supone que lo que nosotros comentamos debe ser secreto, además es un derecho humano tener privacidad. Al principio todos creíamos que las cámaras eran para evitar que entraran y anduvieran por los pasillos personas no deseadas, lo cual una vez ocurrió y fue un gran cataclismo para algunos (¡le robaron una centavo!); o para evitar que se dieran cosas como lo del chico y la chica encontrados en el baño de chicos. Nosotros no somos tontos, sabemos que si ya los atraparon una vez sin cámaras, sería una total idiotez volver a intentarlo ahora que hay cámaras. Y sobre el señor que vino a pedir limosna sin permiso de la dirección, objetando que tenía una hija muriendo de cáncer y que necesitaba 15 dólares para la operación (no puedo creer que lo creímos aquella vez), es obvio que no va a volver a suceder. Reforzaron los portones, las cercas y las entradas.

De modo de que la única función de las cámaras es investigar cuándo están los alumnos fuera de los salones, en qué momento utilizan los celulares y demás cosas prohibidas. Yo pienso que la directora y todo su comité están ciegos. ¿Cómo es posible que con un escuadrón de 160 profesores y nueve cámaras de seguridad no puedan controlar a 1000 alumnos de primaria (y preescolar), 950 de pre media y 700 de preparatoria? Díganme si es algo lógico.

En fin, no son una buena compañía, pero hasta una persona como yo sabe que hay días en que las reglas deben romperse. La vida no puede funcionar sin las reglas, de igual manera no puede funcionar sin diversión y sin reglas quiere decir: “¡viva la fiesta!”

Bueno, yo soy la que dice que de vez en cuando hay que romper reglas y ataduras, sin embargo mi compañía es del pensamiento de que podemos hacer lo que queramos cuando queramos y como queramos. El pensamiento no es el mismo, pero el objetivo sí lo compartimos, que es lo importante.

La pasé muy bien jugando con los teléfonos, comiendo como periquito y chismeando de lo más pegado. Eso es vida. Después del recreo fui a mis clases del segundo periodo. Eran cuatro—si no me equivoco—. Fui a ellas y la pasé normal, en término medio.

A la salida se me ocurrió pasar por enfrente del gimnasio escolar y leí en la puerta de éste el horario de juegos para el jueves próximo. Fue a partir de ese momento que en me di cuenta de que debía hacerle caso a Ana; nadie me puede dominar, debo continuar con mi vida.

En parte de mi vida, siempre fui parte de los equipos de fútbol y voleibol. Apenas había regresado de Buenos Aires y me sentía como una turista en mi propia escuela; así que no perdí más tiempo y comencé a rehacer mi vida de regreso.

Me quedaba muy poco tiempo para practicar con el resto del equipo, pero igual ya habíamos practicado bastado como para necesitar urgentemente una práctica exhaustiva. De todas formas era necesario ponerme de acuerdo con el resto del equipo.

Le escribí por WhatsApp a la capitana del equipo para ponernos de acuerdo. Creo que el puñetazo que me envió me lo merecía. Aquella semana estuve demasiado despistada.

Ése mismo día me puse a entrenar en el pequeño parque de juegos que hay en mi urbanización. Casi se me olvida, pero me acordé a tiempo. Tenía una muy importante tarea de geografía y la misma tanda de tareas de matemática: 3-5 ejercicios de álgebra. Y lo peor de trabajar como cinco temas en un solo día es que cuando acuerdas, en el ejercicio vienen como 20 temas en un solo ejercicio. Eso es el infierno matemático.

Sobre el partido al día siguiente, lo ganamos… por suerte. ¡Casi perdemos por un error fatal mío! Como dije, aquella semana estuve demasiado despistada. Tan despistada que no me di cuenta cuando me cortaron el pelo. Bueno, sí me di cuenta, pero reaccioné demasiado lento. Les contaré la historia.

Después de la semana de la turista, el sábado, mi mamá me envió con María y Ana a ir al centro comercial—claro que nos dio dinero y todo eso—. Cuando llegamos al centro comercial todo fue súper norma, después de todo no hay nada de otro planeta en ir de compras.

Luego, pasamos cerca de una sala de belleza y a las chicas se les ocurrió ir a hacernos algo en el cabello. Tampoco hay nada alienígena en hacerse algo en el pelo; pero ahí es donde está mi despiste. No me decidí qué hacerme en la melena, pero igualmente estaba sentada en la silla de la estilista. Mientras yo estaba viendo qué modelos tenía la señora y lo que me podría hacer, ella me hizo una trenza con todo mi cabello—y yo no me di cuenta—, luego la midió con una regla y cortó 12 pulgadas de mi melena. Claro, las doce pulgadas. ¿Cómo pude haber sido tan despistada?

Les explicaré lo de las doce pulgadas. En América Central y en casi toda Latino América existe una fundación llamada FANLYC (Fundación Amigos del Niño con Leucemia Y Cáncer). Como supongo que debe ser conocimiento de cualquier persona no-ignorante, cuando a las personas con cáncer o con leucemia le realizan la quimioterapia, ésta normalmente les deja sin cabello. De modo que quedar sin cabello a tan corta edad es algo causante de bulín por parte de los otros niños normales y sanos que sí tienen su melena con movimiento. Así que esta fundación que se encarga de apoyar a estos niños les fabrica pelucas con cabellos donados de personas muy sanas, como yo. Tan solo debes ir una peluquería que colabore con FANLYC, entonces te miden la trenza de doce pulgadas, la cortan y tus cabellos serán donado para algún niño con el cráneo blanco (o moreno).

Lo que no me gustó es que me lo cortaron en luna llena, y cuando eso sucede se me recen los pelos y quedo como una bruja, la única de quedar con el cabello bonito y que crezca es cortarlo en luna creciente. Pero bueno, ya no se puede hacer nada. El caso es que mis amigas me planearon una emboscada para cortarme la melena, para complacer a mi madre. Eso fue lo peor.

Lo cierto es que mi cabello estaba tan largo que después de haberle restado doce pulgadas no me quedó tan corto. Para mí, un cabello “tan corto” es cuando me llega al cuello; pienso que un corte así de cabello no va bien con la figura que tengo yo. En esta ocasión me terminó llegando hasta los omoplatos, no está mal.

Necesité tan solo una semana para re-adaptarme a mi colegio y a mis compañeros. Después de esa semana ya todo fue perfecto—por perfecto me refiero a lo normal en la vida de una graduando de noveno grado—.
El año 2014 fue un año muy importante para mí, ya que en ese año me graduaría de noveno grado e ingresaría a la preparatoria. Pero lo más importante en el preciso momento sobre el que les estoy narrando es que en ese momento yo estaría en el tercer trimestre lo cual significaba que saldríamos de la escuela el 14 de noviembre y no en diciembre y eso era motivo de gran alegría porque nos quedarían cerca de dos meses de clases.

De modo de que me esforcé mucho durante todo el mes de septiembre principalmente, ya que era el mes más ajetreado. Me esforcé por no defraudar a la profesora de matemáticas con el cumplimiento de mis tareas y haciéndoles creer a las profesoras de geometría, informática y contabilidad que me interesa su materia. Además me esforcé por no volver a hablar en francés en la clase de inglés, pero igualmente se me escaparon algunas palabritas. Hablando de francés en la clase de inglés, también me pasó algo similar en la clase de alemán: hablé polaco en lugar de alemán. No sé la verdad de dónde provienen esos idiomas porque en mi vida había estudiado esos idiomas.

Con mi muy activa y productiva participación en los equipos de fútbol y voleibol me gané varios puntos para la clase de educación física, lo cual me ayudó mucho porque yo no tengo tanta resistencia como la que el profe nos pedía. Para las otras clases (arte, música, geografía, historia y cívica), me preocupé más por no enfadar a sus respectivos profesores ya que eso traería resultados catastróficos que podrían resultar en NO graduarme.

Con todo y mi arduo trabajo para mantenerme al margen en lo académico, no pude evitar pensar por lo menos un minuto en Rocky, supuestamente, mi novio; al cual no sé cuándo volveré a ver. Creo que así la doña de matemática diga que hay examen de todo el libro de álgebra, le voy a dedicar tiempo de mi pensamiento a Rocky.

Como hay tiempo para pensar en Rocky, también hay tiempo para Rafael, y no hablo de pensar en él. Rafael siempre busca una forma de estar en mis pensamientos, pero de todas formas nunca va a estar en mi corazón, eso ya lo sé. Además puede que esté en mis pensamientos pero no de la forma en la que él quedara complacido. Me hice una promesa que va ligada a la promesa de jamás dejarme dominar por un chico; esta promesa dice que jamás complaceré a un chico a menos que eso me complazca a mí también.

Las promesas se rompen, ¿sabes? Sin importar qué tan fuerte sea tu voluntad, si no es una promesa con límite (o sea, que realizaste una acción y ahí terminó todo. No como mis promesas que son para toda la vida), se va a tener que romper en algún momento de tu vida. Porque la forma en que la viste el futuro, en el pasado no es la misma forma como llega el futuro a convertirse en presente.

Hablando de chicos, hay otro chico que se involucra demasiado en mi vida. Si tan solo hubiera sido unos meses antes cuando comenzase a involucrarse en mi vida yo estaría feliz de la vida siendo su novia, pero él tardó demasiado en acercarse a mí; tanto que otro, ¡extranjero!, se adelantó y me ganó (ganó parte de mi confianza, cosa que Tomás no tiene).

Ya lo dije en el párrafo anterior, se trata de Tomás, el rubio, alto y bastante parecido a Riker. Tomás se acercó a mí un día de mediados de septiembre. El clima estaba bastante regular: no muy caliente y no muy húmedo. Tomás se acercó a mí mientras yo estaba sola porque las compañeras con las que estaba conversando se fueron a botar la basura, entonces él aprovechó para intentar ligarme. Más bien, vino a darme un ultimátum.


-          Tengo novio—respondí indiferente a su seriedad en el tono de su voz.
-          Sabes, ______ (TN), creí que unos días de soledad te enseñarían a no decir mentiras…
-          Oh, no—le interrumpí al tiempo que levantaba la mirada—no es una mentira. Hay muchas personas dentro de este plantel educativo que pueden confirmarlo.
-          ¿Ah, sí? ¿Como las dos putas que tienes por…?--se interrumpió—no; sabes qué, no voy a discutir contigo. Mira te doy hasta el timbre de las 12:25 para que me digas que sí. Si no vienes, será un no.
-          No esperes parado—le avisé.


Después de aquella vez nunca nos volvimos a ver de la misma forma. Es verdad que nunca pasamos a una buena amistad propiamente dicha, pero igualmente me duele que estemos los dos resentidos. No es que me siga gustando. El problema es que si voy a convivir en ese lugar y con esa gente debo procurar evitar todos los conflictos personales porque eso entorpece la convivencia; además estar peleada con algún compañero—sea quien sea—me estresa, y cuando me estreso no puedo hacer bien mi tarea de matemática—o de lo que sea—y cuando no puedo hacer bien la tarea, me estreso más. Y cuando me estreso más quiere decir que no voy a poder entender ni pinga lo que dice la profe. Y en el peor de los casos eso resulta en reprobar la materia y reprobar la materia resulta en tristeza lo cual me puede provocar repruebo en suficientes materias como para perder el año y eso no puede ser. Por eso las buenas relaciones con los compañeros son tan importantes.

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Presten atención al último párrafo, eso es una lección de vida.

No puedo creer de lo que fui capaz de hacer con ambas partes del prólogo. cuando lo escribí, quise que fuera una sola parte, pero cuando lo terminé me pareció que era demasiado material y entonces lo dividí en dos partes. Pero cuando lo escribí al principio era un solo capítulo. Todavía recuerdo las largas horas que pasé frente al computador pensando qué escribir para el prólogo. Fueron 20 días en esa odisea. Recuerdo que cada día escribía un poco, pero justo cuando me llegaba la lluvia de inspiración, era cuando se me agotaba el tiempo :(
Fue a finales de febrero que escribí este prólogo.

Creo que el personaje de Rafael será, junto con Ana y María, uno de los personajes más relevantes de toda la tercera temporada. 
Hay datos muy relevantes escondidos en todo esto capítulo. Yo trataré de mencionar algunos a ver si concordamos todos:

  • En la escuela de TN la evalúan con tabla de 10. En mi país nos evalúan con tabla de 5, pero yo preferí decir que a TN la evalúan con 10 para que no haya problemas de conversión. Además todos sabemos que 10 es buena nota... y así sucesivamente.
  • TN está en los equipos de Fútbol y Voleibol, es una deportista como Madie, en la encuesta que hice la mayoría votó que Madie antes que Liv.
  • TN da mucha importancia al álgebra y a su salud mental.
  • Además TN también se preocupa por estudiar y sacar buenas notas. 
  • TN trata deseperadamente de olvidarse de Rocky de de cualquier otra chico que la desvíe  de su objetivo.
Eso es todo por ahora. Sé que dije que publicaría la entrada ayer, pero no se pudo. Este lunes vuelvo a clases para un martirizante y más fuerte segundo trimestre. Les deseo suerte a todas en el colegio; aunque sé que se necesita más que suerte para sobrevivir ahí.
Mañana vendrá el primer Gran Capítulo de esta Tercera Temporada. ¡No puedo creer que esto por fin esté sucediendo!
Me despido con este vídeo de Youtube de un bloguero y escritor español que me cae muy bien: Javier Ruescas.
Gracias a las Mexicanas.
Gracias a las españolas.
Gracias a la argentinas.
Y gracias a todas mis lectoras
oh, y gracias a Sarah, a mi Amiga Anónima de España y a Natu Benicelli.
Las quiero mucho 3:



miércoles, 3 de junio de 2015

Capítulo 45 (conteo general): “Regreso a ____ (TP) y chicos”. Parte I.

Prólogo:

Temporada 3


Capítulo 45 (conteo general): 

“regreso a ___ (TP) y chicos”. 

Parte I.

Ahora vuelvo a lo mismo. El fin de semana pasó volando como un avión que viene desde Buenos Aires con destino a _______ (TP). Casi no tuve tiempo ni para ponerse al día en los chismes de la farándula citadina y siquiera para preguntar en donde estaba mi gatito.

Volví a clases y todo fue desastre, tanto académicamente como a nivel de los compañeros. Todo el mundo estaba comentando sobre el nuevo novio de Ana Porcelana y de las otras Anas. En cuanto a lo académico me tiraron un borrador en la clase de matemáticas y en la clase de inglés entré en pánico y hablé en francés en lugar de responder en inglés como solía hacer cada vez que el profesor me preguntaba algo. Para completar el desastre confundí los libros de Geografía e Historia y cuando llegó la clase de Geografía no pude hacer nada por lo cual la profesora me premió con una boleta de citación. ¡Qué hermoso! Jamás en mi vida me habían dado una boleta el primer día de clases después de vacaciones.

Cuando llegué a casa la cosa fue de mal en peor. Para empezar tuve que soportar un larguísimo sermón de parte de mi madre por causa de la boleta; además los profesores le habían comentado lo del borrador y el enredo de idiomas por lo cual también me gané una regañada. Oh, y como si fuera poco mi madre estaba enojadísima porque en el “larguísimo fin de semana” no pude lavar mis uniformes y no tenía nada para poner para el día siguiente y para colmo estaba cayendo uno de los diluvios característicos de septiembre.

Para completar el desastre, —o intentar arreglarlo—fui a mi habitación y comencé con las tareas del colegio. Según la agenda que por fortuna escribí mientras transcurrían las clases, lo primero y más importante era la tarea de matemática, ejercicios 269, 270, 271 y 272. Lo cual correspondía a los temas Resolución de ecuaciones de 2º grado por descomposición en factores (269, 270, 271) y ecuaciones incompletas de la forma ax2+bx=0 (272). Complicado, ¿verdad? Ése era mi gran problema: por andar pensando en todas las canciones del repertorio de R5 no le presté atención a la profe de matemática y entonces no sabía cómo hacer esas ecuaciones. Intenté leer un poco la teoría pero no entendí ni los signos de puntuación.

<<No puede ser, —me dije—esto no me puede estar pasando a mí. Yo soy el segundo lugar en la clase de matemática, no puedo ir mañana a la clase sin la tarea hecha. Eso arruinaría mi reputación. Okay es momento de pedir ayuda. >>

Tomé mi cuaderno, mis páginas para hacer las operaciones, mi libro de álgebra, mis bolígrafos, mi lápiz y me encaminé a la habitación de mi hermano. Juan estaba resolviendo sus problemas de trigonometría.

-          Oye, Juan—saludé al entrar.
-          ¿Qué pasa?—preguntó él agotado mientras levantaba la cabeza.

-          ¿Sabes cómo hacer esto?—dije sin rodeos entregándole el libro en donde estaban los problemas.

Juan dio un suspiro y me ayudó con los problemas. Me tardé cerca de tres horas resolviendo las ecuaciones. Luego continué con las siguientes materias. Casi nunca nos dejan tarea de inglés ya que todo lo hacemos en clase o si no todo lo termino en clase, claro con ayuda del gringo M. A. a él no le gusta que digan su nombre completo; pero sin embargo tiene que aguantarse que los profesores le digan: “¡Max!”

Para evitar cualquier otro ataque de francés en media clase de inglés, me puse a ver una serie en donde salía Riker Lynch. Creo que todas las Rikerians debieron de haber visto esa serie por lo menos en las temporadas en donde apareció (2 y3). Se trata de Glee. Tal vez estuve pensando mucho un tema demasiado delicado que no soporta tantas vueltas de páginas y por eso me enredé con los idiomas; aunque no sé de dónde sale el francés, ese idioma no se estudia en mi colegio ya que los directivos consideran que el alemán es más importante que el francés.

Vi un capítulo de Glee y luego intenté responder a la pregunta que el profesor me había hecho en la clase: “No, the AC wasn’t turned on”.

Era una respuesta tan sencilla, todavía no comprendo porqué no lograba decir esa sencilla frase. Traté y traté hasta que logré decirlo correctamente y con el acento neoyorquino que me caracterizaba. Esa era una de las razones por las cuales era el segundo lugar de mi clase.

Para el siguiente día, martes 9 de septiembre, me preparé mucho mejor. Me aseguré como cinco veces de estar llevando todos los útiles y demás para dar clases ese día. Además logré que mi padre firmara la citación para el jueves 11 de septiembre. Con eso me quité varios pesos de encima.

Lo complicado de la secundaria no son las ecuaciones, sino las relaciones con los otros alumnos. Cuando llegué a las 6: 13 de la mañana recorrí todos los pasillos totalmente sola mientras llegaba a si salón de clases, el 9ºD. Cuando pasé por los salones de 7º las chicas me miraron raro mientras que los chicos solo continuaron birriando con el teléfono; algunos levantaban la cabeza, me miraban y volvían a dirigirse al móvil. No tuve que pasar por el pasillo de 8º, pero cuando llegué al pasillo de noveno… Los primero que vi fue la bajeza característica de las chicas de 9ºA; como era costumbre, los chicos—altotes—me miraron desde las alturas y sonrieron pícaramente, les devolví la sonrisa… pero sarcástica.

Cuando me estaba aproximando a mi salón, una chica que se apegó mucho a mí durante el segundo trimestre me dijo: “Tu ex bajó de las alturas y vino a verte”.

No tenía ni la más certera idea de a qué se refería ella. Me mantuve en silencio y esperé hasta llegar hasta el lugar de los hechos para verlo todo como es.

Cuando hube llegado al 9ºD, me encontré una enorme muralla humana de uniformados. “¿Me dan permiso?” les dije a los primeros que estaban en la puerta. Los chicos y las chicas se hicieron a un lado y me dieron permiso para pasar. Cuando por fin pude ver las bancas de los alumnos y el escritorio del profesor, noté por qué estaba media clase en la puerta: es que media preparatoria estaba dentro del salón. Y cuando digo “media preparatoria”, hablo de unas 20 chicas de segundo ciclo, 3 chicos guapos y 5 enormes gordos que dan miedo a los de pre media porque no sabemos qué tan resistentes son las vigas que sostienen el tercer piso, de modo que podría colapsar en cualquier momento. La mayoría desea que sea en medio de una clase de geometría.

Me acerqué al que sería mi puesto. Lo hallé ocupado. Me aclaré la garganta a modo de “¡Lárgate de mi puesto!”, pero mi petición no fue saciada. Volví a aclararme la garganta y nada sucedía. Todo el mundo continuaba con lo suyo. Entonces, en un segundo clave, el chico que ocupaba mi puesto levantó la mirada y me vio.

-          Oh, _____ (TN), no sabía que ya habías llegado—dijo al verme.

-          Y yo no sabía que acostumbrabas a llegar temprano—le dije—Creí que la moda era llegar siempre 5 minutos antes de que suene la campana, Rafael.

Se hizo un silencio sepulcral. Todo el mundo había dejado de hacer lo que estaba haciendo y prestó atención a lo que estaba sucediendo en una esquina del salón de clases.

Muy pocos chicos (o chicas) tenían el valor para llamarlo por su nombre verdadero. Muchos le llamaban Rafa o por otro apodo que yo todavía no conocía. Lo había escuchado muchas veces, pero no lo aprendí.

Rafael miró alrededor y notó que todos nos estaban observando. Luego me miró a mí y—supongo—se preguntó por qué yo no bajaba la cabeza como el resto. Sin embargo yo continué manteniéndole la vista muy fija en los ojos. Y él me miraba con tanta vehemencia que hasta sentía que me ardían los ojos. No mostré signos de dolor ya que eso es sinónimo de inferioridad y de rendición. Mas estuve rogando que el duelo de miradas no durara mucho porque me estaban doliendo mucho los ojos.

-          ¡Ya dile algo!—dijo una voz desde afuera del círculo de la intensidad. Si eres débil no entres en él.
-          ¡CIERRA LA JETA!... si no quieres que te la arranque y te la deje colgando como trompa de elefante.

Todo el mundo se calló. Rafael era bueno para los desafíos verbales. Hubo un larguísimo e incómodo silencio. Entonces Rafael se volvió hacia mí y me dijo, en voz alta para que todos dentro del salón escucharan:

-          La moda también dice—me acarició la mejilla—hacer todo lo que se deba hacer para conseguir a una novia tan sexy como tú.

Todo el mundo dio una exclamación de dulzura.

-          ¿Y qué hay de mí?—preguntó una voz gruñona detrás de Rafael.
-          A ti te pago para que tengas sexo conmigo, ¡eres una prostituta!—respondió Rafael a la voz gruñona.
-          Ah, ya… es cierto.

Rafael se volvió hacia mí, me acarició la mejilla y acercó su boca a la mía. Sabía lo que Rafael quería de mí, pero iba a esperar hasta casi me tuviera para denegárselo. Cuando los labios de Rafael estuvieron casi besando los míos, le dijo en un susurro a mis labios: “Te invitó a mi casa…esta tarde y noche”.

Después de decir la palabra “noche” de una forma únicamente sensual, acercó aún más sus labios a los míos. Ni Rafael y el brujo más grande del planeta pudiera haber visto venir lo siguiente:

Nuestros labios estaban a punto de besarse, él me tenía agarrada y yo no había hecho ademanes de querer escapar. Había más de cien espectadores en un salón diseñado para albergar no más de 40 personas. Entonces, lo inevitable, pero a la vez impredecible, sucedió:

-          (¡PLAMSH!)—me alejé de él dando un paso atrás justo después de abofetearle. Luego le dije:—primero, mátame; luego me besas.
-          O.o

Todo el mundo se quedó expectante durante tres segundos, pasados esos tres segundos, todo el mundo rompió en carcajadas mientras se reían del pobre y públicamente humillado Rafael Berrocal (también conocido como R. B.).

Rafael me miró con cara de asombro, como si le hubiera traicionado; mientras se tocaba la mejilla en donde le había quedado una marca roja con la forma y el tamaño de mi mano. Luego de intercambiar miradas conmigo, Rafael se dirigió a la multitud que se había congregado ahí para observar el espectáculo de cómo la supuesta pareja más célebre de la secundaría se exponía frente a representantes del cuerpo estudiantil mayor (o sea, media preparatoria). Y verdaderamente que la feliz pareja que expuso ante la escuela entera, cuando la novia (o sea, yo) se negó a besar al novio, e incluso lo abofeteó.

Rafael dijo a los espectadores: “¡LÁRGNESE, TODOS! ¡Y déjenme a solas con mi princesita caprichosa!”

-          ¿Pero, mi amor?—preguntó la voz ronca un poco más aclarada.
-          He dicho que se larguen todos.

-          ¿Pero?
-          ¡LÁRGATE!

En menos de un minuto todo el salón quedó completamente vacío, excepto por los alumnos que estudian en el 9ºD, mis compañeros.

A Rafael no le agradó en lo absoluto que no se quisieran ir. “¡Es nuestro salón! ¡Tú ni siquiera estás en este piso!” Protestó uno de los chicos. De todas maneras Rafael los largó a todos, literalmente, a patadas.

Desde que Rafael pidió que salieran todos del salón yo ya supe que era causa perdida lo que él intentaba, por eso me puse mis auriculares y le di play a la canción más ruidosa de la lista de reproducción de R5, la cual sería… ¿Loud?... Sí, creo que era ésa. Me desconecté de este mundo y comencé a tamborilear con las uñas sobre un pupitre al ritmo de la canción y de vez en cuando a balbucear unas partes de la letra. Ni me di cuenta cuando ya estaba todo el salón vacío. Solo lo supe porque Rafael me dio un beso ruidoso en la mejilla. Le di su bien merecida cachetada y me saqué los auriculares. Entonces comenzó la gran batalla del año.

-          ¿Podrías dejar de pegarme?—preguntó.
-          No. Te lo tienes bien merecido—respondí.
-          Pero…--volvió a acariciarme la cara.

-          ¡NO me toques!—le rechacé.
-          Eres mi única novia—charló.

-          ¿Quieres otra?—intentó responder pero en seguida añadí--: Además no soy tu novia. Yo ya tengo novio.
-          ¿En serio? ¿Quién es?

-          Rocky Lynch—dije con toda la seguridad del mundo.
-          ¿En dónde estudia?
-          Él no estudia. Él ya se graduó—dije.

-          ¿Cuántos años tiene?—interrogó mi supuesto novio.
-          18—mentí.
-          ¿Te barrieron los pies?

-          ¡No! Es tan solo tres años mayor que yo. ¡Tú tienes 18 y pretendes ser mi novio!

-          Es cierto… pero, yo soy yo. Yo puedo hacer lo que yo quiera. Y lo que quiero hacer ahora es besarte…-volvió a hacer lo mismo.
-          ¡Corrección! Lo que quieres ahora mismo es evitarte una expulsión de por vida y perder tu graduación.

Rafael no me comprendió.

-          Sí sabe usted que las muestras de afecto están prohibidas en este plantel educativo—dijo la profesora de geometría quien estaba en la puerta esperando para comenzar la clase. Camina hacia dentro del salón—... ¡Sagel!—llamó la profesora.

-          Sí, profesora, dígame—Marco entró en el salón y respondió.
-          Tráigame la boletera—Marco se tensó, mientras me miraba asombrado y asustado suponiendo que la boleta era para mí.

-          ¿La libreta de boletas?
-          ¡Sí! Y rápido si no quiere que le ponga una a usted también.

Marco salió corriendo del salón con miedo a que le ensuciaran su perfecto expediente.

A penas nos dejó solos, la profesora no perdió ni una sola oportunidad para reprendernos.

“Oye, besarse dentro del salón. ¡Eso es cosa de maleantes! ¿Quieren que les diga algo? En mis tiempos no existía eso del <<noviazgo y toda esa pendejura. >> En mis tiempos se cortejaba a la dama y a los tres días ya estaban casados, y un mes después la dama ya estaba embarazada de su honorable esposo escogido por los padres. Por eso es que yo digo que eso de dejar que los jóvenes escojan con quién estar es otra firmada por el demonio. Mira como hay ahora tanto casos de homosexualidad… ¡Eso es de satanás!...”

Creo que uno de los pocos sentimientos que comparto con Rafael es el que haber querido reprocharle más de cuatro cosas a la profe: 1-No nos besamos. 2-No estábamos saliendo. 3-En todo caso seríamos una pareja heterosexual. 4-La sociedad nos permite escoger con quién estar. 5- En la actual sociedad no hay nada de malo en tener un novio o una novia; además ya no estamos “en sus tiempos”, profesora.

Cuando llegó la libreta de boletas me di cuenta que todo ese sermón era más bien dirigido a mí y no a Rafael. Porque cuando llegaron solo se puso una boleta y fue para mí. Describir la forma en la reaccioné ante esa segunda citación sería una gran falta a la moral; lo cual me premió con otra boleta pro irrespeto a la profesora. ¡Genial, dos boletas en menos de dos días!

Cuando mi madre se enteró de la doble tanda de boletas de ese día… no se puso enojada, se puso furiosa ¿Tan furiosa como se puso el día anterior? No, qué va. Entre su furia del martes y la del lunes hay un abismo mucho más grande que 24 horas.

Pero, bueno, no nos saltemos los sucesos. Primero sucedieron cosas aún más importantes que la furia de mi madre.

Después de recibir la doble tanda de boletas, tuve que aguantarme cuatro clases seguidas de agonizantes enseñanzas; eso por no mencionar a los compañeros. En menos de 10 minutos ya todo el colegio se había enterado de mi “aventura con Rafael”. Les respondí una y un millón de veces que YO YA TENÍA NOVIO. Nadie me creyó. Hasta los profesores habían oído los chismes. Lo que más me aflige de la situación de ser el tema de habla en todos grupos de cuchicheos durante el recreo es haber estado absolutamente sola. No fue hasta el recreo cuando Ana se unió a mi agonía, pero no de una forma agónica; sino más bien alegre, ella estaba feliz porque yo había logrado en tan solo unos minutos lo que muchas tardan años y no lo logran: ser popular. “La popularidad pesa”. Le respondí.

Ciertamente nunca dije mentira a Rocky cuando le dije que jamás había tenido novio. Pero por lo visto hay gente en mi propia escuela que planea calumniarme en vano, porque Rocky no tiene ni la mínima idea de lo que me sucede a mí cuando no estoy con él y estoy dedicándome a mis estudios en ______ (TP).

Sobre Rafael Antonio Berrocal Bartolí debo dar todos los detalles, ya que si no, no tendría sentido todo lo que estoy escribiendo. Lo conocí cuando comencé la secundaría. Yo estaba en Sétimo grado y él en noveno. Desde el primer día que lo vi me pareció un chico bastante extraño, demasiado diferente a los demás. Una de sus diferencias en comparación con el resto de los chicos del colegio era que él sabía muy bien cómo coquetear; además de que nadie sabía más de sexo que él, era un experto. Lo cual era un problema para él, para mí y para todo el que se quisiera involucrar en el enorme lío que nos estábamos armando nosotros solitos.

Cuando pasé a octavo grado, y él pasó a décimo, se dio lo que él llama “nuestra historia de amor”, cosa que nunca fue así. A continuación les explicaré todo con detalles:

Desde finales del séptimo grado comencé a notar que él tenía un problema. Se trataba de un problema psicológico. No quiero dar detalles muy detallados porque eso sería inmoral. Digamos que en una sola frase: fue violado por su prima cuando tenía 5 años.

No tengo una licencia como psicóloga de niños pero realmente creo que la experiencia hace al profesional. Desde finales del séptimo grado yo había notado que él tenía un problema y no fue hasta inicio de octavo grado cuando pude confirmar mis sospechas (porque solo era eso). Le miré varias veces capciosamente a los ojos y noté que los sentimientos que transmitían sus ojos eran más profundos que la profundidad que pretendía transmitir a través de sus actos, de su lenguaje corporal, de sus manos y la mirada superficial en sus ojos. Sólo profundizando la mirada en sus ojos se podía encontrar la verdad.


Después de descubrir la verdad en sus ojos planeé ayudarlo, pero necesitaba expertos en la materia “Bartolli”. Necesitaba gente que lo conociera mucho más que yo, gente que se tuteara con él. Comencé a reunir mi ejército de psicólogos. Me resultó muy duro lograrlo. Muchas de las chicas a la cual yo quería reclutar en mi ejército eran fanáticas de Rafael pero no del tipo amigable o de amistad; debemos tomar en cuenta que en el mundo “Berrocal-Bartolí” nada es de verdad y lo principal es el 1313.

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OMG! hasta yo misma me asombro con este personaje que cree, llamado Rafael. Y sus acciones no terminan aquí. Péguenle muy bien el ojo porque esto se pone ardiente. Y lo digo porque justo anoche esta terminando el capítulo 7 y... No se imaginan todo lo que viene. Además Rocky se va el 24 de octubre y en el capítulo 7 es 23 de octubre. TN sabe como despedirse de su novio.
Y hablando eso, notaron que, a pesar de que ella--en este prólogo-- no  sabe si volverá a ver a su novio, siempre les dice a todos y a todas: "tengo novio". Eso es una chica que en verdad vale la pena.
Y hablando de chicas que valen la pena, escuchemos la nueva canción de R5 'All Night'

Con esto me despido. Espero que les haya gustado.
Comenten.
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Siganme en este blog y en mi twitter: @guadalu86024413
Creo que es así. Sino solo busquen por mi nombre: Guadalupe Sánchez Rodrígez que ahí aparezco. 
Les mando un enorme abrazo y un rico beso 3: hasta para el que vive fuera de la Vía Láctea y fuera de este universo.
Y... nos leemos dentro de dos días con la segunda parte de este prólogo. 
¡¡¡¡¡Ya estamos en la tercera temporada y aún no lo puedo creer!!!!!!!!

lunes, 1 de junio de 2015

Cambios que comenzarán a regir a partir de la Tercera temporada.

Entre los cambios que veremos a partir de la última entrada de esta Gran Maratón está la numeración de los capítulo. Desde un principio todos los capítulos estuvieron numerados, pero fue a partir de la capítulo 6 u 8 (no estoy segura) que comenzaron a llevar nombre. Los primeros actualmente tienen nombre porque se los puse después de haberlos publicados. Los capítulos seguirán llevando nombre, pero, a partir de ahora, tendrán dos números. Ejemplo:
Capítulo 1 (Capítulo 47 en conteo general): 

Y así todos los capítulos tendrán dos números y un solo título.


En segundo lugar, ahora la forma de escritura y el estilo será un poco más serio, ya que las circunstancias lo ameritan. Incluidos en esta categoría, tendremos cambios como: 

--Restricción del narrador (Rocky ya no volverá a narrar y los chicos, en general, no narrarán. Además, el narrador no cambiará mucho; siempre será TN, a menos que TN incapacitada para narrar; como en casi toda la primera parte, casi toda la tercera y a mediados de la segunda parte, en la escena inicio de la segunda parte de El Rollo Con Riker).

--Puntos de narración: TN narrará siempre lo que ella vea o sienta. Pero también puede narrar lo que crea que sucede y abalar su veracidad como si en verdad hubiera pasado. Esto es con el objetivo de que el lector descubra, por sí mismo, si es verdad o mentira lo que dice TN. 

Además también narrará lo que sucedió, en el momento en que sucedió, a pesar de que ella se haya enterado de eso después o que se lo hayan contado otras personas. El punto a favor mío, es que nosotros no sabemos desde qué lugar (en el tiempo) está ella narrando y por eso ella puede mezclar el presente con el pasado, el futuro y media docena de huevos. 

--Situaciones: obviamente en esta parte y hasta el final predominará el drama, por lo tanto las situaciones serán extremas. Escenas que te harán llorar, reír, maldecir, etc., pero sin salirnos del marco.


--Personajes nuevos: Los personajes nuevos ya fueron descritos en la página que publiqué ayer. Pero no todo está ahí. Como ya dije, hay un personaje que no aparece; pero eso no es lo único: también hay ciertas cocitas que no están muy explícitas, o demasiado. Por eso deben poner atención a las escenas en donde aparecen esos personajes nuevos.


--Duración de los capítulos: ahora los capítulos durarán el doble que los de las dos temporadas anteriores, éstos durarán 4.000 palabras, aproximadamente.


Estos son todos los cambios que ocurrirán. 

Ahora hablemos más específicamente de la primera parte: "Grave enfermedad".

    Esta temporada es más bien una crítica a todo que lo no tiene que ver con nosotras peor nos afecta: hablo de quienes gobiernan en nuestras naciones, Estados, o ciudades.

Más específicamente es una crítica a las normas de salud que imperan en América Latina y a la administración en TP, el país de TN. 
Además, también es una faceta muy importante en la vida de TN. Ella está acostumbrada a vivir prácticamente sola y tener a un chico en su vida es algo que conlleva cambios en toda su rutina de vida cotidiana, en sus relaciones con sus amigos, compañeros y familiares. Es algo que ella nunca había experimentado y lo que sucede en esta parte, entre ella y Rocky es producto de su inexperiencia. 

Además conoceremos un lado de María que jamás habíamos visto antes. Sigue siendo el de cupido que solo quiere mantener unidos a TN y a Rocky, pero ahora se le suma la parte de Ángel guardián y de enfermera. 

Por fin conoceremos a personajes como Ana que muestra su rudeza desde el primer momento, y ocultando sus sentimientos debajo de una almeja. 
Otros personajes que hacen su primera aparición son los padres de TN, pero solo el padre tiene un diálogo; aunque muy pequeño. 

En esta temporada exploraremos lo inexplicable del dolor en todas sus manifestaciones, la pérdida y la alegría de saber que; aunque parezca, no estamos solos. 


Esta temporada consta de seis capítulos de 4000 palabras cada uno. Y su continuación se encuentra al principio de la segunda parte, en donde narra TN lo último visto por María.


    Espero que sientas agrado por esta primera parte de lo que será, seguramente, la mejor de las siete temporadas de esta maravillosa historia.

Por ahora me despido de ésta, que es la tercera entrada de esta Gran Maratón.