Como todos sabemos, este viernes, 10 de julio, R5 lanzará su nuevo álbum, Sometime Last Night. Creo que este acontecimiento es tan grande que necesita su propia entrada en este blog. El último álbum de la banda fue lanzado en 2013 y ahora, casi dos años después, es cuando lanzan su segundo álbum. Parece un intervalo demasiado largo, tomando en cuente que este año la banda cumple seis años de años de existir (a pesar de que Riker quiera decir que son siete o que son ocho). Y lo interesante de conocer la discografía de R5 y su historia es que ellos han hecho más covers de otros artistas que canciones propias. Además recordemos que ellos emplearon sus primeros cinco años en realizar girar y hacerse famosos por su presentaciones más que por sus canciones y sus líricas; aunque sí tienen y tenían porqué ser reconocidos en esos aspectos. Cuando en 2013 R5 lanzó su primer álbum fue cuando los empezamos a conocer de verdad; de ellos supimos un dato importante: les gusta el ruido ruidoso. Además de que fue un gran Boom que después de cinco años de gira haciéndose reconocidos, y de hacerse reconocidos a través de la presencia de Ross en Austin & Ally, lanzaran su primer álbum. Todavía recuerdo cuando estaban de moda canciones viejas como "Always", "Say you'll Stay", "Without you" y "Look at us now"; y covers como "Marry you", "Gives you Hell", "Pour some sugar on me", "Shut up and let me go", "Take you there", "Anything you want" y, por supuesto, "Girls" (diciembre de 2013). Estas canciones los hicieron reconocidos por muchos medios. Y Ahora que R5 está madurando igual que nosotros, estos sonidos que escuchábamos en estas canciones viejas (que por cierto, existe un hashtag de una campaña iniciada por una fan en nuestra community para hacer que R5 grabe en studio esas canciones viejas) dejarán de escucharse. Por eso me he propuesto escuchar todas las canciones viejas de R5, sus covers viejos y nuevos, sus singles viejos y nuevos, y su álbum Louder; así como los EPs Loud, y Heart Made Up On You (sigo con la tendencia de escribirlo todo en mayúscula). Antes de escuchar "Smile", "Let's not be alone tonight", "All Night" y "F. E. E. L. G. O. O. D. " deberíamos repasar estas canciones viejas... por supuesto que es obvio que ya la mayoría de nosotros ya hemos escuchado esas cuatro canciones, pero, para aclarar; me refiero a escucharlas a esas cuatro junto las demás nueve canciones que pertenecen al álbum Sometime Last Night, ¿Okay? En realidad en propósito de esta entrada era incierto, pero ahora que ya la escribí, sé cuál es el propósito; solo les quiero aconsejar, como modo reflexión, que escuchemos las canciones viejas para recordar el pasado, esos tiempos que no volverán; y para analizar cuánto ha crecido R5. Si comparamos "Ready Set Rock" con la última de sus canciones, notaremos que todo ha cambiado hasta en el estilo de la letra, principalmente porque ellos ahora tienen todo un equipo de escritores que le componen o les ayudan a veces a escribir sus canciones (quienes vieron el documental sabrán a qué me refiero) y todo eso. Me pone muy melancólica que los chicos ya han crecido, ya no son niños; son adultos, y eso no lo podemos evitar. Pero sí podemos comportarnos de forma madura y entender que el tiempo tiene sus repercusiones en las personas; todos debemos crecer. Al mismo tiempo me pone contenta que R5, mi banda favorita, ahora sea una banda adulta, con propiedad y bien armada; pero lo más importante: que tiene un Fandom como nosotras que somos como somos y como ellos... Ahora quisiera despedir esta entrada recordándoles que 2015 ya se está acabando y viene entonces 2016... AHHHHH ¿Recuerdas algo del año 2006? Yo sí, fue el año en que comencé a estudiar inglés... yo tenía cuatro años en ese entonces. ¡Cómo pasa el tiempo!... PD: El 18 de Julio es el cumpleaños de mi mamá, y ese día publicaré el capítulo 49. También quisiera agregar estos dos vídeos para el (o la ) que le interese:
PD2: A pesar de lo que dije sobre la canciones viejas y sobe NO escuchar las cuatro canciones nuevas, igual es un privilegio para mí publicar esta canción de R5 que me tiene loca hasta el punto de casi no poder concentrarme en escribir el capítulo 55. Es muy buena.
okay, para ser recta, también adjuntaré esta canción vieja:
Disfruten de la música y con eso me despido. besos para todas y un enorme abrazo hasta Montenegro para mis lectores ahí. <3 <3 <3
-eMMM—me quedé pensando—que audisionaste
para el protagonista, pero hiciste un perfecto antagonista con acento gringo.
-Creo que sí fue eso lo que dije.
Me costó trabajo explicarle a Rocky que cuando alguien me
está hablando me concentro mejor para resolver las ecuaciones algebraicas.
Entonces llegamos a la conclusión de que él me ayudaría a buscar otra forma de
no estresarme cuando no me sale la ecuación. Me sucedió varias veces; Rocky
tenía razón, su receta realmente funcionó.
Claro, cuando tienes un novio como Rocky… ¿es posible no
estar estresada? Hago la pregunta con doble sentido; porque cada vez que me
estreso, él me calma; pero al final llego a un punto en el que me estreso solo
para hacer que me calme… con un beso delicioso.
En resumen, Rocky me besó unas 25 veces aquella tarde, y
terminé mi tarea de matemáticas, y las de geografía, contabilidad, cívica,
música (materia en la que me fue muy útil la ayuda de Rocky) e informática.
Después de que Rocky me ayudara con todas mis tareas, fuimos
a ver algo de televisión. Entonces apareció María y la larguísima explicación.
Sucede que de nuevo María sabía de todo esto y yo no. María ayudó a los chicos
a conseguir trabajo cerca de donde yo vivo; y por cerca me refiero a en el
mismo país.
Rocky y Rydel van a comenzar una carrera como actores de
telenovelas y la banda en general consiguió una invitación de una importante
cadena de televisión de ______ (TP) para participar en uno de esos extraños
shows de último trimestre del año, que recaudan millones de dólares. Así R5
estará metido en esos enredos este trimestre.
Oh, casi olvido algo: Los Lynch tienen casa en mi vecindario.
Dicho de este modo, tal vez no suena raro; pero repítelo unas diez veces y te
darás cuenta de que sonaría raro.
El vecindario en donde vivo es relativamente grande y
sinceramente no me he tomado el tiempo para contar en cuántas nuevas
propiedades están construyendo. La construcción de la casa de los Lynch comenzó
en agosto de 2014 y terminó a inicios de octubre. Como todo sucedió antes de
que sucediera todo lo que sucedió en Buenos Aires, la excusa para continuar con
el proyecto, si Rocky yo termináramos, era que de todas maneras iban a iniciar
una etapa de su carrera en mi país y necesitarían un lugar estable en donde
vivir.
Además vivir en la ciudad no tendría sentido, no habría nada
de nuevo en eso; sin embargo, si se acostumbrasen a la vida en las afueras de
la ciudad, les tomaría menos trabajo acostumbrarse a la vida de este país; ya
que en mi país la cultura indica que solo los extranjeros viven en el centro de
la ciudad, mientras que los nacionales viven en barriadas y urbanizaciones
dispersadas al norte y noroeste (las más pudientes), al sur, sudeste, suroeste
y nordeste (las más pobres), y a las de clase media, al oeste noroeste, sur
sureste y este nordeste. Es una cultura muy significativa: los norteños son
ricos, los sureños, pobres.
En menos de 30 minutos mi habitación se llenó de gringos
hablando de una forma tan peculiar que mi cerebro estuvo a punto de decir:
<<me voy de vacaciones>>. Ciertamente, siempre he sentido que los
Lynches y Ratliff tienen una forma muy diferente de hablar que el resto de los
norteamericanos, pero aquella vez, el solo hecho de escuchar sus voces me era
irritante.
En ese momento estábamos en el salón principal, y sonó el
timbre de la puerta principal. Todos voltearon la mirada hacia la puerta y
luego me miraron a mí como acto seguido. Entonces Ross se adelantó y me
preguntó: “May I open the door?” “Sure”; Asentí.
Ross salió del tumulto de gente dentro del salón y se
encaminó a la puerta principal. Demoró un poco, lo cual hizo impacientar a la
persona del otro lado de la madera, quien volvió a tocar el timbre con más
vehemencia. Entonces Ross abrió la puerta y se encontró frente a él una
impaciente chica quien notaba muy simpático en un chico el hecho de que no le
dejara pasar adentro de la vivienda.
Ana tenía el pelo liso y castaño claro, pero no tan claro
como el de María. Tenía una estatura de aproximadamente 1 metro, 69
centímetros. Usaba lentes pero no los llevaba puestos en los ojos, en ese
momento, si no que los llevaba en la cabeza. Tenía la tez clara, pero no tan clara como la de Ellington.
Tenía una fina cintura, pero no tan delgada como la de María. Tenía unos
rosados labios, más rosados que los de Ross, y tenía unos ojos azules, pero no
tan azules como los de un gringo propiamente dicho. Sus ojos hacían juego
perfectamente con los de Ross.
En aquella ocasión llevaba puesto el uniforme del colegio:
falda dos dedos debajo de la rodilla, medias a media pierna, cintura ceñida,
camisa blanca sin adornos y la insignia del colegio sobre el tirante izquierdo
de lo que llaman jumper.
-¡Quítate de enfrente! —Refunfuñó Ana
mientras empujaba a Ross a un lado para dejarla pasar.
Ana pasó entre toda la compañía gringa y llegó hasta mí sin
siquiera pedir permiso. Entonces me dijo: “_____
(TN), en privado. Tú y yo."
Ana me levantó de mi asiento y me asió del brazo.
Prácticamente me llevó arrastras. Solo al final pude caminar yo misma. Cuando
estuvimos en un lugar aparte donde poder charlar sin temor a ser escuchadas por
un grupo de muchachos chismosos y celosos, Ana soltó la lengua.
-Se trata de Tomás—dijo seriamente.
-¿Y? Ya no me importa él, tengo novio y
lo más importante es que está ahora mismo dentro de esta casa—dije con
indiferencia.
-______ (TN), María, tu mejor amiga, está
saliendo con Tomás.
Me quedé impactada. ¿Cómo sería posible que mi mejor amiga
estuviera saliendo con mi amor platónico? Estuve a punto de ir a donde estaba
María, con los chicos, y hacerle una escena de celos. Entonces Ana me mostró
las pruebas. En el Facebook de María,ella, había hecho una publicación hace 2 horas
en donde comentaba muy plácidamente que estaba saliendo con Tomás Rockefeller.
Oh, y para colmo, él mismo comentaba en la entrada: “te
amo, mi querida”. Esto es inaceptable.
Fui donde María y le hice mi escenita de celos y mi salida
dramática, de modo que todos me miraran. Como supongo, todos volvieron a ver a
María después de que yo salí. Entonces ella corrió detrás de mí y tuvimos una
conversación las tres: ella, Ana y yo.
Creo que al final me di cuenta de que todavía siento algo por
Tomás. ¿Pero qué me pasa? Estoy saliendo con Rocky Lynch. ¿Por qué he de querer
a ese tonto que me tuvo a su alcance durante 9 años y no se acercó hasta mí
sino después de que comenzaran los rumores de que yo tenía novio? Los chicos
así no valen la pena; a menos que hagan algo grande y significativo que me haga
cambiar de opinión.
Rocky vino a verme y hablar conmigo después de haber hablado
con las chicas. Con las chicas acordamos y arreglamos todas nuestras
diferencias. María explicó que no halla ningún problema en que ella esté saliendo
con mi ex-crush; tomando en cuenta que si siguiere teniendo sentimientos hacia
Rocky—me dio un ataque de tos—lo estaría engañando.
Me disculpé con María y Ana me consoló. Después de que ellas
dos se fueran, yo me quedé sola sentada en una silla en la terraza. Entonces
vino Rocky, mi novio—otro ataque de tos—.
Al momento en que Rocky viniera, estaba lloviendo
torrencialmente y yo, mirando la lluvia, tratando de encontrar respuesta
coherente a mi duda del corazón. Rocky se sentó junto a mí, tomó una de mis
manos, la acercó a sus labios y la besó ruidosamente. Luego, hizo lo mismo con
mi cara y mi cabello. Entonces me dijo <<hola>>, cuando le miré a
los ojos.
-Creo que aún no hemos tenido una
conversación decente—me dijo, observándome con unos ojos que daban lástima, no
sabía nada.
-Está lloviendo—comenté aisladamente.
-¿Estás segura?... Porque en mi corazón
hay un hermoso y brillante sol, que no parar de brillar—le miré—eres tú—no supe
qué decir.
-…
-Al menos deléitame con una de tus
sonrisas—me dio.
Rocky me levantó
el mentón. Esas caricias suyas, son tan saludables para mi cuerpo; me gustaron
tanto. Pero, por alguna razón, mi cuerpo las rechazó…
Cinco minutos
después, dejó de llover y comencé a sentir el frío de la noche. Al principio
quise quitarme el abrigo, ya que hacía un poco de calor; pero cuando comenzó
sentirse el frío de la noche, no quise quitarme el abrigo.
Entonces Rocky
me preguntó por lo que estaba pasando. Evidentemente él no era tonto ni tampoco
ciego como para no darse cuenta de que algo malo estaba sucediendo.
No quise
comentarle ni de lo de mi ex-crush, ni lo de mi enfermedad. Para mí, en ese
momento, estar resfriada con catarro, no es ‘estar enferma’; estar enferma es
algo mucho peor, es no poder levantarse de la cama. Pero si puedo levantarme de
la cama e ir tranquilamente a la escuela, no es una enfermedad, es una
complicación de la vida cotidiana.
Pasadas las
seis de la tarde, le dije a Rocky que se fuera a casa, ya era tarde. Pero él no
quería irse hasta saber cuál era mi problema. Le dije que estaba muy cansada y
que necesitaba descansar, en todo caso hablaríamos al día siguiente.
Lo único que
Rocky quería hacer era tener una cita así súper romántica y todo eso; mirarme
con esa mirada que hace que me sienta incapaz de mirarlo a los ojos, que me
haga apartar la mirada porque no quiero que me vea flanquear, y entonces,
tomarme de la cintura, invadir mi espacio personal, besarme en los labios,
mejillas, frente; en toda la cara y en todo el cuerpo, y luego hacerme suya… Me
derrito de tan solo pensarlo. Pero por alguna razón que mi consciente ignora,
pero que mi subconsciente conoce con certeza—el cual goza de libertad para
entrometerse en los asuntos de mi mente consciente—me comporté de manera muy
fría en aquella ocasión.
Al día
siguiente—sábado 11 de octubre de 2014—me levanté con un ánimo mucho mejor,
dispuesta a contarle a Rocky todo lo que me acongojaba, y dispuesta a olvidar a
aquel no me merece.
Los viernes
siempre los aprovecho para hacer todas las tareas de las semana, así tengo todo
el fin de semana para hacer lo que quiera. En vista de que Rocky había llegado
a la ciudad un viernes, quise hacer todas mis tareas ese día y así poder tener
el sábado libre para pasarlo con él. Pero algo terrible me pasó:
Rocky me llamó
ese día, sábado, temprano por la mañana, a las 7:15 minutos. Entonces tomé el teléfono y contesté, pero no
contesté. Ningún sonido salió de mi boca. Pude oír como Rocky repetía una y
otra vez <<Hello?! _____ (Tn), are you
there?>> . Ningún sonido salió de mi boca. Entonces entré en pánico
y le corté la llamada.
Después de
haberle cortado el teléfono, me sentí tan mal que ni supe qué hacer. En medio
de mi momento de pánico, marqué el número de María. A penas pude articular unas
palabras. Entonces me di cuenta de que eso no iba a servir de nada. Le escribí
un texto urgente que decía:
Auxilio, me
quedé sin voz. Rocky me llamó y no pude responderle. ¡Ven pronto!
S.O.S.
María vivía en
la tercera calle, yo vivía en la séptima y la casa de los Lynch estaba en la
quinta. Claramente María es la que vive más lejos, pero sin embargo llegó en
siete minutos. María llegó, a casa, saludó a mis padres y subió a mi habitación. Como mi habitación
siempre está con pestillo, tocó a mi puerta y yo le abrí.
Entonces
comenzamos a charlar por medio de voz y de papelitos escritos. Al final
llegamos a la conclusión de que Rocky no debiera verme así. Entonces nos
pusimos de acuerdo para evitar a toda costa que Rocky me viera en ese día. Para
serles franca, estaba terrible: no podía había hablar, cada diez minutos me entraba
un ataque de tos—horrible, parecía como si me estuviera muriendo; aunque no lo
sintiera así realmente—, moqueaba con frecuencia, tenía las glándulas
inflamadas y ciertamente mi aspecto externo me era… lindo.
Me bañé con
agua caliente, me vestí con blusa holgada y pantalón largo y holgado.
Adicionalmente me puse un abrigo de piel de oso polar y una bufanda. Esa mañana
de octubre hacía realmente mucho calor, pero no me importó; el punto es sudar
la enfermedad. Por esa razón, cuando me da fiebre, en lugar de ponerme hielo,
me pongo un buen abrigo.
Cuando se suda
la enfermedad hay más probabilidades de mejorarse. Se supone que el cuerpo sube
la temperatura interna del cuerpo para matar al virus no benigno, entonces, si
ayudo a mi cuerpo a subir la temperatura, es mejor.
Lo costoso y
dificultoso son dos cosas: cada cierto tiempo debo cambiarme de ropa, porque
cuando se suda no puedo quedarme con eso puesto; sería ir para atrás. Y como no
puedo encender el abanico o refrescarme de alguna otra forma, sudo mucho.
Lo otro es que
cuando llego al punto cúspide en que el virus llega hasta mi cerebro y lo
comienza a dominar, comienzo a tener alucinaciones. Y lo peor es que siempre
son las mismas que he tenido desde pequeña: un niñito pequeño, pequeñito,
pequeñito; con una especie de máquina de tortura con púas comienza a
torturarme. Siento que salgo corriendo de dondequiera que estoy—no es un lugar
cierto en donde voy en mis alucinaciones—y corro, y corro, y corro; entonces
siento que me voy a caer a un abismo. Pero no es un abismo, es el borde de mi
cama. ¿Pero cómo? Si no me he movido del sitio en donde estoy, en el mero
centro de la cama. Entonces la habitación se alarga y siento que debo huir,
huyo; pero no me muevo de mi cama; ¡pero estoy huyendo!
Entonces un reflejo
le dice a mi cuerpo que debe moverse. Tengo los ojos abiertos y la mirada fija
en un solo lugar, la pared. Al momento de moverme, la mirada se comienza a
enfocar en otra cosa: en el cielorraso. Y la visión comienza de nuevo: la
habitación se comienza a agrandar y yo corro, pero no corro. Y cada cierto
tiempo el niñito diminuto aparece y escucho su voz. Lo más mortificante es que
jamás estoy a salvo; corro, corro, corro y nunca llego a encontrar un lugar en
donde ocultarme, protegerme y descansar.
Entonces
aparece Rocky en mi mente. Todas mis intenciones hacia él son buenas, pero de
todas maneras siento que le estoy haciendo daño; amándole, y no siendo sincera
con él.
Entre todas mis
alucinaciones me dormí. Ya estaba acostumbrada a ese niñito infeliz. Y sabía
que no me dará daño si no le doy mi brazo a torcer. Solo tengo alucinaciones
cuando hace mucho calor, estoy enferma e intento dormir, pero no me duermo.
Cuando me duermo, él se va. Pero si me duermo en una de las horas más calurosas
del día, él aparece en mis sueños y me vence en la carrera. El punto es no
dormirme en las alucinaciones mientras hacer mucho calor.
Era la una con
quince después del mediodía cuando el niñito se fue y me dejó dormir en paz. A
las tres, después del mediodía, es cuando hace realmente calor; y a las cuatro
hacer fresco, a las cinco es el ocaso; éste dura dos horas, de modo que el
anochecer es a las siete, pero algunas estrellas salen antes—en verano—, a las
siete también comienza a hacer frío.
A las tres
después del mediodía me desperté y salí, lo más rápido que pude, de mi
habitación. Como ya así calor no podía quedarme un segundo más dentro de ella.
Ya había transpirado mucho la enfermedad y ahora se podía respirar el virus de
la gripe dentro de mi habitación; lo cual significa que tendré que dormir en
otra habitación.
Esa vez, cuando
me desperté me fui al comedor—en donde hacía más fresco—y almorcé una sopa de
enfermo que me había preparado mi madre. Ella estaba totalmente de acuerdo con
la idea de no ver a Rocky ese día.
A las tres y
quince comenzó a llover a cántaros, igual que el día anterior. Me senté en un
sofá de la sala e intenté ver televisión sin que me dieran esos mareos
precedentes a las alucinaciones. No funcionó. Me dormí de todas maneras en el
sofá.
Me desperté
casi 24 horas más tarde., después haber sido vencida por el niñito infeliz cuyo
nombre jamás supe. Me desperté gritando y en mi cama. Era la hora más caliente
del día en mi habitación: las tres de la tarde. Sin embargo estaba lloviendo.
Miré por la ventana y vi las gotas que agua que se veían a lo lejos. El techo
de mi casa tenía caño; así que no se veían los chorros de agua, pero si se veía
el enorme chorro de agua que caía por el tubo de la cañería al otro lado. Ahí
había un tanque contenedor de agua que almacenaba el agua de lluvia para cuando
se cortaba el suministro de agua potable. Viví en un país con muchos problemas,
y el agua era uno de ellos.
Al acercarme a
la ventana sentí el frío de la lluvia, casi tan frío como la vez que cayó
granizo. Di tres pasos hacia atrás y sentí más el calor de mi habitación que el
frío de afuera; pero éste siempre trataba de colarse en mi habitación. En otras
situaciones hubiera disfrutado del frío imaginándome cómo sería si en mi país
nevara. Pero en esas situaciones, lo único que podía hacer era cerrar ambas
ventanas y sus cortinas, buscar las frazadas de verano—las noches de verano son
más frías que las de invierno, en _____ (TP) —y arroparme con dos de ellas.
Luché para
dormirme. En otras condiciones, dormirme escuchando la lluvia caer sería la
mejor de las canciones de cuna, pero por alguna razón no me pude dormir sino
hasta 2 horas después.
Narra María:
Tener que cuidar a ____ (TN) fue la mejor excusa para faltar
a clases casi dos semanas. Pero lo que sí no me parecía de estar ahí cuidándola
eran sus gritos. Al principio fueron moderados. No me pareció algo por lo cual
alarmarse. He sabido que ella tiene alucinaciones cuando está con fiebre alta y
es normal, a mí también me pasan cosas así.
Sin embargo, cuando estaba en la cocina preparando un té para
cuando se despertara, mientras veía algún programa en la televisión y, de
repente, escuchaba unos gritos ahogados, al principio y luego exageradamente
desesperados, me alarmé muchas veces y hasta por gusto. Iba corriendo a su
habitación y la encontraba tendida en la cama o en el suelo retorciéndose de un
dolor ficticio. Entonces se daba cuenta
de que en realidad no sentía ningún dolor más que el de la cabeza y las ganas
de vomitar y no poder hacerlo. Luego volvía a la cocina y le traía un té para
tranquilizarla.
Una de las cosas que más me dolió de ver a ____ (TN) enferma,
era que, enferma, era más testaruda que cuando estaba sana. No quería que la
llevasen a un doctor y no quería ver a Rocky, ni hablar con él, ni que supiera
que ella estaba enferma.
Pobre Rocky, no pudo saber de su amada, no pudo verla, no
pudo hablar con ella y tampoco supo que lo grave que estaba su querida.
Al mediodía del lunes 13 de octubre de 2014, _____ (TN)
despertó de su “sueño” sobre alterada e hiperventilando. Según muchos doctores,
despertar de esa manera es malo para el
corazón, eso me preocupó.
_____ (TN) volvió a tener pesadillas o alucinaciones extrañas. Le di algo de agua para que bebiera
y se tranquilizara, le di una pastilla para el dolor de cabeza y luego comió un
poco de comida, un poco.
_____ (TN), desde que entró a la secundaria estuvo peleada
con la comida, comía solo para que no nos preocupáramos y cuando debía ir a las
prácticas del equipo, ya que ella tomaba muy enserio la nutrición a la hora de
hacer ejercicio. Ella sabía muy bien que si no comía, se desmayaba; y si se
desmayaba, los demás creerían que no tiene una alimentación adecuada, y una
deportista debe tener una alimentación adecuada. La verdad es que más que con
la comida, ella estaba peleada con las porciones de comida y con las calorías.
Todos los días contaba las calorías que injería, y contaba las porciones. Se
aseguraba de comer, siempre, 3 porciones de fruta y evitar las proteínas y los
carbohidratos. Según dice ella, en su casa comía suficientes carbohidratos y
proteínas y por eso las evitaba en el colegio para no pasarse de la cantidad
necesaria. Pero lo más extraño de todo es que, a pesar de su dieta media
extraña, en donde un día comía más vegetales que carne y en otro comía la
porción medida de todo; en la que también excluía muchas veces a la hemoglobina
y al calcio, tenía más energía y más resistencia que medio equipo; se ubicaba
entre las más hábiles.
Después de comer su micro porción de comida, ____ (TN) vio
algo de televisión y me preguntó por los chicos en el colegio. Entonces le
conté parte de las cosas: Rafael, al igual que Rocky, exigía verla; pero no era
valiente como para venir hasta su casa porque le tiene miedo al padre de _____
(TN).
Ana ha conseguido cinco novios más de los 25 que tenía. Eva
se ganó el concurso regional de deletreo en inglés y dejó a Max hecho una
mierda. El equipo intermedio femenino ganó la copa distrital de fútbol. Los
muchachos de la preparatoria se dividieron en dos bandos, porque dos de los
chicos más populares están enamorados de una chica de nuestro nivel y quieren
estar con ella, pero como son dos son de
bandos diferentes, es sinónimo de guerra de bachilleratos; de modo que el tercer
piso que dividió en dos por casusa de una chica del segundo piso. Las chicas de
8º se pelearon con las de 7º, lo cual las volvió indefensas. Es una tradición
muy ancestral la jerarquía que hay en cada uno de los pisos de la escuela. Y en
el segundo piso la jerarquía dice que la
pareja real de 9º gobierna sobre los reyes de 8º, de 7º y sobre sus vasallos.
Particularmente, ____ (TN) no se ganó la corona en 7º grado, pero como ella
está “supuestamente” saliendo con Rafael—quien es el Rey de 12º por haberse
casado con la reina de su nivel, y aún
después de haberse divorciado de ella mantiene sus títulos—. Y como ____ (TN)
está con él, eso la convierte en Reina por decreto del primer Rey de pre-media.
Sin embargo, el Rey de pre-media es Tomás, y su novia, Fergie Lynch era la
Reina; peor como Tomás rompió con ella porque esperaba que ____ (TN) lo
aceptara, Fergie perdió su título. Entonces Tomás y _____ (TN) son los reyes de
pre-media, a pesar de no estar saliendo, lo cual es aún más romántico que estar
saliendo de mentira con un chico mayor.
Es algo raro que ahora es cuando yo vaya a publicar esta entrada. Debía haberla publicado hace dos semanas, pero la verdad es que como empezó este trimestre no he podido escribir nada. La verdad no esperaba que por ser primer lugar de cuadro de honor me cayeran tantos compromisos encima.
Ahora bien, dejando de lado todo lo relacionado con el colegio, ¿qué les parece este capítulo?
Recuerdo que cuando estaba yo escribiendo este capítulo estaban corriendo unos vendavales tan fuertes que hacían que las cortinas llegaran hasta el techo, porque era inicio de marzo. Ahora es julio, y en lugar de estar lloviendo a cántaros y de hacer 33ºC, no hacer 43ºC y un sol más brillante que en la estación seca. Parece que el año se dobló en esta parte del planeta. ahora solo quisiera que aquí estuviera lloviendo como en este capítulo; aunque no quisiera estar enferma con TN. De momento solo parece un simple catarro, pero luego--creánme--será algo hasta capaz de causarle la muerte. Por eso esta primera parte se llama "Grave enfermedad".
Tengo grandes expectavivas sobre esta parte, y sobre esta tercera temporada; así que espero que guste mucho.
No tengo seguro cuándo publicaré la siguiente entrada, mas sí puedo decir que el capítulo 7 de esta temporada será publicado el 10 de octubre. Así que todavía queda tiempo para aquellos que estén interesados en ganar la trivia sobre quién es el personaje nuevo que no está en la página de todos los personajes.
Para despedir esta entrada quisiera compartir este vídeo de el canal de Sebas, el Coleccionista de Mundos, que me llena de felicidad que él por fin haya logrado una de sus metas y sueños.
Cuídense, estudien, coman, protéjanse de los rayos UV, hidrátese y lean libros, leer te da muchos conocimientos y es en lo que me baso yo para escribir mis libros.
por su puesto me despido mandándoles a todas mis lectoras un enorme abrazo y un gigantesco beso 3: 3: 3:
El resto de los días desde que logré comportarme de forma
normal, como solía hacer antes de irme a Buenos Aires, fueron iguales: me
levantaba a la misma hora, hacia las tareas que no pude hacer el día anterior
porque estaba muy cansada por causa de la práctica de fútbol, entregaba mis
tareas y me esforzaba en todas las materias, tratando de no enojar a ningún
profesor ni de crearme enemigos, lidiaba con Rafael, cuchicheaba con las chicas
y mantenía la confianza que el equipo de fútbol tenía en mí, yendo a las
prácticas.
Pero un día muy especial, 10 de octubre de 2014—lo sé porque
Tomás estuvo lanzándome papelitos durante la clase de historia, la última del
día, pidiéndome que seamos algo y que tengamos algo y que no sea tan dura y
fría con él. En todas las cartas que me envió en forma de bola de papel (15)
había escrito el nombre de nuestra ciudad (*en este caso, TC, tu ciudad*) y la
fecha, 10 de octubre de 2014—Sucedió algo que cambió mi trimestre escolar, mi
vida, mi pensamiento, mi año y mi relación con mis padres y con María.
A María la llamaron por el alto parlante del aula de clases.
María se retiró diciendo que se tenía que ir.Cosa rara. Siendo ella mi mejor
amiga debió haberme dicho que me tenía que irse antes de la salida. PD: Faltaban
35 minutos para la salida, eran las 12:10.
A pesar de estar sorprendida, porque de nuevo las cosas
suceden y se están preparando con anticipación, mas yo no me doy cuenta sino
hasta que se dan las situaciones, le pregunté a María, con gestos, que qué
pasaba. Ella me respondió con una frase que pude leer en sus labios; “Cosas de mis padres”.
PD: Cuando Tomás me lanzó la décima quinta carta, el profesor
de historia logró interceptarla, para colmo la abrió y la leyó en voz alta para
toda la clase. La vergüenza no era para mí, sino para el chico que escribió la
carta, ya que esta expresaba todos sus más íntimos sentimientos hacia mí; pero
sin embargo yo fui la que pasó vergüenza en ese momento. Tal parece que toda la
clase ya sabía de antemano que Tomás estaba enamorado de mí y toda esa
telenovela. Lo que no logré comprender es porqué me sentí avergonzada. Yo me
sentí avergonzada y no sé el porqué. Seguramente es algo psicológico,
seguramente sentir las risas de todos sobre mí fue lo que me hizo sentir
avergonzada. En tal caso, la pregunta es por qué todos se reían de mí y no del
que estaba expresando sus sentimientos íntimos en una carta.
Al final el profesor llamó a Marco Sagel y le pidió que
trajera la libreta de boletas. Adivinen a quién el profesor le pondrá la
boleta, a) el destinatario, b) el firmante. Adivinen… ¿Ya escogiste tu
respuesta? ¿Respuesta definitiva?...bueno, verás; al principio creí que le
pondría la boleta al remitente, pero cuando llegó Marco con la boletera, el
profesor me preguntó por el nombre de mi acudiente.
“¡¿Qué?! ¡¿Mi acudiente?!” Le respondí
al profesor. Como supongo que imaginarán, con eso me gané otra boleta; sí… eso
pasó.
Saben, en mi colegio el reglamento interno dice que cuando
tienes 2 boletas en un mismo año, a la tercera vez recibes una suspensión.
Cuando suspendes dos veces, a la tercera vez es una expulsión del plantel.
Cuando te expulsan una vez, tienes otra oportunidad para matricularte para el
año siguiente. Pero si en esa nueva oportunidad recibes una suspensión, ¡estás
fuera para siempre! Tal parece que ni los mismo directivos del plantel no saben
respetar su reglamento, porque con esas dos boletas ya llevaría entonces 5
boletas… No sé quién es el responsable de esta falta, pero por lo menos me
beneficia.
Después de que se tranquilizara la tormenta que se había
vuelto la clase por causa de mis dos boletas, retornamos a la clase de
historia. Saben, la historia puede ser muy aburrida, difícil y complicada, en
especial si tienes un profesor como el mío. Pero de todas formas la historia no
es tan aburrida. Creo que no me costó mucho prestar atención a esa clase sobre
la segunda guerra mundial. Claro, cualquier clase de historia que hable de
Hitler y el tercer “Reich”, es una
clase interesante. Por otro lado siempre tuve el deseo de saber qué estaría
tramando mi “mejor amiga”, o sus padres, o quién sea. Solo necesitaba saber
algo más aparte de que Hitler pretendía exterminar a toda la raza judía porque
quería cultivar una nación más pura y libre de la porquería. Pero de todas
formas traté de concentrarme más en Hitler y su plan de purificación que de
María y su posible acción “cupidezca”.
Cuando sonó el timbre de salida y se acabó la clase de
historia, salí de mi salón de clases como si fuera de única forma de salir del
infernal mundo en el que vivimos, pero después de cruzar el marco de la puerta
me di cuenta de que no logré nada, lo único que hice fue salir a un espacio un
poco más amplio que en el que yo estaba anteriormente.
Intenté sacarme de la cabeza a todas las personas que no
estaban conmigo en ese preciso instante. Mi cabeza y mi mente debían estar
reservados para aquellos que tienen el valor, el sacrificio y delicadeza de
mantenerse a mi lado, a pesar de que algunos lo único que hacen es hacerme la
vida de cuadritos; sobre todo lo más importante que hacen es mantenerme ocupada
para que no caiga en los vicios de este mundo carnal, en cosas mundanas.
A veces las personas que nos fastidian la vida son los
responsables de que nos hagamos cada vez más fuertes y podamos afrontar de
manera más enérgica y eficiente los retos más difíciles y dolorosos de esta
vida. A pesar de ser tan joven, sé lo que es la vida; porque me he enfrentado a
ella en innumerables ocasiones y en muchas de ellas las he hecho sola.
Principalmente lo que más hace fuerte a una persona es el acoso.
El acoso es, en casi todos los puntos de vista, algo malo que
afecta a nuestra sociedad y nos enferma socialmente. Pero también es, para el
que logra hacerle frente, soportarla, dominarla y desterrarla de su faz; una
forma de fortalecerse y ganar experiencia. Por eso desde mi experiencia digo
que aprecio mucho que alguien me moleste; aunque en el momento realmente quiero
mandarlo al quinto infierno, decirle mil y un improperios o simplemente pienso
en mi interior “Por el amor de Dios, ¿no se da
cuenta de que vengo con apuro?”, o cualquier otra cosa parecida.
Pero al final—y cuando al final me refiero a
<<ahora>>, cuando ya han pasado los años y me pongo a recordar esos
tiempos cuando todavía iba a la escuela—me doy cuenta de que si Rafael o
cualquier otro no me hubiera fastidiado, o “entretenido”, en ese justo momento,
muchas cosas habían pasado; por ejemplo encontrarme con Tomás y un anillo de
compromiso—muy bonito, por cierto—pidiéndome que sea su novia. A esas cosas me
refiero. Si ese cuadro hubiera sucedido con los dos dentro de él, hubiese sido
la causa de un suicidio y yo no hubiera podido cargar con una muerte por el
resto de mi vida. Porque conozco a Tomás y un <<no>> sería
devastador; a parte me conozco a mí misma y sé que en ningún universo paralelo
hubiera dicho que sí.
Después de discutir y enfrentarme a Rafael; y aferrarme a mi
creencia moral de la fidelidad y de la sinceridad, logré salir del colegio con
todos los trapos justo en donde estaban.
Aquel día estaba lloviendo torrencialmente. Varios chicos de
preparatoria—sin novia—se ofrecieron a ayudarme a llegar a mi casa, les dije
que no. Tomé un autobús que me dejó justo en la entrada de mi urbanización.
Caminé las siete calles que me separaban de mi hogar justo como el rayo McQueen
corrió las 200 vueltas de la copa Pistón.
Llegué a mi casa, entré a mi habitación, me quité la ropa
mojada, almorcé junto a mi hermano y le pregunté si podía firmar, en nombre de
mi madre, la doble tanta de boletas que me entregaron ese día.
-¿Quieres que falsifique la firma de
mamá?—preguntó él alterado.
-No dije eso—respondí manteniendo la
calma—. Lo que quiero es firmes en nombre de mamá.
-_____ (TN), eso es falsificar una
firma—respondió él tan seriamente como te enseña a realizar una ecuación
incompleta de la forma ax2+bx=0—además igual alguien tendría que ir
a la citación; si mamá no firma, no sabe; si no sabe, no va, y si no va, la
llamarán del colegio y entonces será peor.
La forma de mi hermano de expresar la gravedad del asunto es
realmente espeluznante. ¿Entonces? No entiendo, ¿me vas a firmar o no?
-No, no te voy a firmar, nada, dáselo a
mamá.
-¡Pero me va a mandar a la pera*!
-Debiste pensarlo mejor antes de ponerte
a mensajear con tu platónico.
-¡No tengo platónico, tengo novio! —le
dije—. Además Tomás fue quien comenzó con la mensajeadera, mientras que yo ni
siquiera le respondí una sola de sus quince cartas.
Al final
de esta conversación tuve que darle las dos boletas a mi madre para que las
firmara, no es necesario decir que se puso furiosísima; pero lo bueno es que
por lo menos ella si me comprendió y se puso de mi lado. Al lunes siguiente fue
a reclamarle al profesor por haberme puesto esa boleta (era viernes). El
profesor le dijo que me puso la boleta a mí porque yo, como mujer debí haberle
dado un puñetazo a Tomás en la cara por estar molestándome.
A ver,
profesor, si yo le hubiera dado un puñetazo a Tomás en la cara en lugar de no
hacer nada, qué hubiera pasado…
1.Le
hubiera roto la nariz a Tomás.
2.Me
hubieran expulsado del colegio por eso.
3.Mis
padres hubieran tenido que pagarle la operación a Tomás.
4.Me
hubiera aburrido hasta el punto de sacarme los pelos por causa de que Tomás no
se hubiera decidido cuál nariz pedir que le hicieran.
Creo que
ya me salí un poco del tema. El día en que sucedió todo esto de la doble tanda
de boletas y las quince cartas de Tomás y la clase de historia, sobre la
segunda guerra mundial… el día en que ocurrió eso estaba lloviendo a cántaros.
Era octubre, así que eso sería lo más normal que pudiera haber pasado en un día
de octubre.
Como
estuvo lloviendo desde las 5 de la mañana, yo llevé mi abrigo y mi jacket. No
son lo mismo, a pesar de que literalmente sí son lo mismo solo que uno es en
español y el otro es en inglés; pero en el idioma de la calle, abrigo es de
tela y jacket es de material impermeable.
Para
colmar mi situación, yo estaba resfriada. Cualquiera de ustedes pensarán: “¿Y
por qué no te quedaste en casa ese día?” Mis queridos amigos, en ____ (TP) el
clima es tropical muy húmedo; lo que significa que el virus del resfriado está
en el aire, de modo que es casi improbable que no te resfríes por lo menos una
vez al año, esa es mi rutina. Aunque yo conozco chicos de mi escuela que viven
en las montañas del norte y son gringos—para variar—. Ellos se enferman mínimo
cinco veces en octubre y en los otros meses, una o dos veces.
Como yo
soy originaria de _____ (TP), estoy acostumbrada a la humedad, los mosquitos y
además tengo inmunidad a casi todos los virus del resfriado que existen en
_____ (TP), lo cual me permite pasar más tiempo en contacto con diferentes
virus del resfriado y no enfermarme. Pero hay unas ciertas veces en que
casualmente me topo con un virus del cual jamás me había enfermado antes y
entonces caigo enferma. Pero no es una excusa válida para faltar a la escuela,
ya que un resfriado puede durar hasta meses y un alumno regular de una escuela
no puede faltar por meses porque está resfriado.
El punto
de esto es que yo estuve enferma, pero aun así asistí a todas mis clases. De
todas maneras debía cuidarme de la lluvia porque eso podría empeorar mi
situación mientras que simplemente quería mejorarme porque eso de estar enferma
y tener que ir a clase es aburrido, estresante y para nada agradable. La
escuela no es lo más maravilloso del mundo, pero si le agregamos un terrible
resfriado, no va a mejorar.
Ya eran la
una de la tarde y no dejaba de llover, algo normal en el mes de octubre.
Entonces salí al encuentro de Rafael. En aquel momento preferí haberme ido por
detrás de las hileras de salones, pero luego agradecí mentalmente a Rafael por
evitar mi encuentro con Tomás.
Tomé el
autobús que ya mencioné anteriormente y llegué hasta mi casa—caminando desde
donde me dejó el autobús—. Cuando iba por la tercera calle, antes de llegar a
mi casa, sentí que caía granizo. Miré hacia el cielo y en seguida tuve que
bajar la mirada, porque comenzaron a caer trozos de hielo aún más grandes.
Entonces corrí como el rayo McQueen directo a mi casita. Por suerte llegué sin
un solo trozo de hielo sobre mí, pero eso estuvo cerca.
Como ya
comenté anteriormente, mi hermano ya estaba ahí. Después de comer y tener la
conversación con mi hermano sobre la falsificación de firmas, especialmente si
se trata de una citación del colegio, subí a mi habitación, y… bueno, qué puedo
decir.
Había
olvidado subir la maleta a mi habitación, de modo que me tocó subirla después
de haber comido. Estar enferma y venir de una clase de historia de 9º grado, es
realmente agotador. No soporté más mi espalda; así que tiré la maleta en el
suelo. Hizo un estruendo. Es extraño, la maleta pesa menos que yo, la maleta
pesa 45 libras, sin duda yo peso más que eso.
Como sea,
después de tirar la maleta en el suelo, la siguiente cosa en ser tirada fue mi
cuerpo. Me hundí en mi lecho justo como Scrooge en hundió en su tumba cuando el
fantasma de las navidades futuras le dijo que esa tumba era la suya, sin querer
hacerlo pero igualmente haciéndolo.
Me enojé
conmigo misma por estar en una actividad perezosa. Aquella tarde tenía muchas
cosas que hacer aparte de hacer que mi madre firmara las boletas, y sin embargo
me encontraba perdiendo el tiempo tirada sobre la cama. Entonces mi cuerpo—y en
especial mis extremidades—le dijo a esa vocecita en mi cabeza, que siempre me
obliga a levantarme a pesar que no quiero, que se callara, porque en verdad el
cuerpo estaba muy cansado.
Mientras
mi cuerpo se relajaba sobre el lecho, intenté ordenar todos los portafolios y
carpetas dentro de mi cabeza. Siempre que llego del colegio debo hacer eso
porque si no, me duermo y se me olvida todo lo que tengo que hacer.
Mientras
ordenaba los recuerdos y pensamientos recientes, dentro de la cinta que grabó
mi cerebro basándose en la información recolectada por los ojos cuando entré a
la habitación y me tumbé en la cama, aparecía una figura humana la cual fue
captada por mi vista periférica del ojo derecho cuando entré.
Me estaba
enfocando en la cama, por eso no presté atención a esa figura en el momento en
que sucedió; y como la vista periférica es tan mala para captar las cosas
aparte de lo que uno está enfocando, no pude saber en el momento quién era esa
figura.
Lo primero
que pensé después de tener presente en mi conciencia que no estaba sola en la
habitación fue: << ¡Dios mío! ¡Se han metido a la casa! Seguro es un
ladrón. ¿Y si me mata? ¿Y ahora cómo le hago para escaparme? >> Mientras
me mantuve en debate sobre qué hacer y qué no hacer para mantener con vida, la
figura se acercó a la cama. Yo seguí tumbada y bocabajo. Tenía miedo, el
corazón me latía a mil por minuto. Mi respiración, sin embargo, estaba más
calmada. He aprendido a no mostrarles a los demás cuán asustada estoy, mediante
la respiración acelerada; pero a mi corazón no lo puedo controlar.
Seguí ahí,
esperando alguna chance de escapar, o si no, esperando el golpe final… Nada
sucedió. Continué esperando... Nada sucedía. De repente vi que la figura se movía
más. Lentamente se sentó en el borde de mi cama, bastante cercano de mí.
La espera
y la agonía se prolongaron. Tenía la cabeza hundida en el lecho, pero por causa
de una incomodísima posición en la que me había colocado, podía verle por el
rabillo del ojo. Pude ver que levantaba una mano. En ese momento dejé de
pensar, no medí las consecuencias de mis actos, si estaba armado o no; si podía
matarme o si sería más fuerte y más inteligente que yo, ¿y si hubiera fallado
mi reflejo?
La acción
fue sin pensar, fue reflejo. Cuando la mano de la figura humana que invadía mi
habitación estuvo lo suficientemente cerca de la mía, moví ésta y traté de
tomar la suya. Lo logré. Entonces levanté la cabeza y el pecho del lecho. El
cabello me cubría el rostro, de modo que pude ver su rostro; aunque sí podía
apreciar mejor a la figura, otras partes de su cuerpo, sus movimientos, y
además pude notar que no llevaba la cabeza cubierta; aunque no la identifiqué.
A través
de mis cabellos pude observar que la figura humana invasora levantaba la otra
mano. En un movimiento rápido levanté el otro brazo mío y traté de eliminar su
otro brazo; no lo tomé, lo torcí. Lo supe por dos señales: 1-oí el hueso
traquear. 2-Oí que el ser humano frente a mí lanzó un corto gemido de dolor en
el momento en que le torcí el brazo, luego siguió normal.
Sin
embargo yo no le dejé avanzar. Después de haber torcido su brazo derecho,
intenté lo mismo con el brazo izquierdo. Fallé. Pero en realidad era un
movimiento de sacrificio…sacrificio por un bien mayor. Al momento en que moví
mi brazo para torcer el suyo, liberé mis piernas, las cuales estaban debajo de
mi cuerpo, entonces empujé al individuo fuera de mi cama con mis piernas. Él luchó
por volver a subirse a la cama. Lo logró. Entonces aproveché la oportunidad,
tomé su brazo no torcido y lo torcí sobre su espalda; justo como dice Jessie: mantener su pulgar entre los omoplatos. El ser humano al cual estaba torturando
gimió de dolor. Luego, alcanzó a decir unas palabras:
-______ (TN), soy yo; tu novio.
En ese momento logré poner bien el chip llamado <<Rocky
Lynch, mi novio. >> No reconocí la voz de Rocky dentro de los gemidos de
dolor que lanzó anteriormente porque en ese momento estaba muy concentrada en
lograr la misión de mi chip anterior: ir al colegio, sacar buenas notas y
olvidarme del que no está conmigo.
Después de haber cambiado el chip, solté el brazo de Rocky y
me disculpé por hacerle hecho daño.
-Descuida, ya estoy acostumbrado a que me
tuerzan el brazo—respondió.
No creí una solo palabra de esa frase. Y para respaldar mi
sospecha, logré comprobar con mis propios ojos que Rocky se estaba masajeando
los brazos. De nuevo actué por instinto. Tomé uno de sus brazos torcidos y lo
enderecé con un solo movimiento. Rocky gimió por un segundo. Después de recibir
mi mirada amistosa de “¿te dolió mucho?”—A la décima de segundo después—, dejó
de quejarse. Entonces procedí con el otro brazo, con extrema precaución. Se
repitieron las mismas acciones.
-¿En dónde aprendiste esos movimientos de
defensa personal?—me interrogó.
-Estudié Karate por tres años.
-Esos movimientos no fueron de Karate.
-No, pero cuando practicas eso y llegas a
un cierto nivel, ya tienes la noción de poder crear un movimiento o una rutina
de movimientos para defensa personal—dije—Recuerda que estuve soltera toda mi
vida, y con una belleza así –me señalé el rostro—debo saber defenderme yo sola.
-Ya no estarás sola—dijo acercándose a mí
de manera muy atrevida. Eso me excita tanto...
Estuvimos a punto de besarnos pero mi madre interrumpió. No
es necesario que diga lo que dijo mi madre. Eso digo en esta redacción y eso
también le dije a Rocky cuando me preguntó qué dijo mi madre.
Hasta ese momento se me había olvidado, seguía enferma.
Llevaba puesto, en ese momento, mi abrigo de piel de oso y una bufanda que
seguramente ya se me había caído, porque no estaba amarrada. Después de que
nuestro primer momento romántico fuera arruinado y que mi madre diera su
opinión sobre mi nuevo novio, me dieron ganas de estornudar. Oh, y no estornudé
encima de Rocky; no soy tan torpe… pero igualmente no pude evitar estornudar.
Eso me recordó que Rocky aún no tiene la capacidad de curarme con tan solo su
mirada.
Por supuesto Rocky trató de hacer algo para hacerme sentir
mejor. Nada de lo que hiciera hubiera podio ayudar. Le dije que estaba bien y
que eran solo alergias. Aproveché el momento de silencio para preguntarle qué
hacía en _____ (TP). Él respondió:
-Bueno… tengo contactos aquí en _______
(TP), y logré contactar con una productora de telenovelas y… —me miró y yo le
devolví la mirada—en resumen, ahora soy actor de telenovelas… Rydel y yo.
Seremos los antagonistas…
Estuve apunto de preguntarle si el antagonista habla español o
qué idioma; pero Rocky se me adelantó y me dijo:
-Los antagonistas son dos hermanos, como
Rydel y yo, y son gringos. De modo que muchas de sus líneas son en inglés, y
cuando hablan español—hizo una cortísima pausa—lo hacen con
este acento con el que te hablo.
Me reí del acento con el que Rocky habló en español. De
verdad será un muy buen antagonista. Entonces hice una de las preguntas del
millón:
-¿Conseguiste ese trabajo acá más cerca
porque querías estar cerca de mí o simplemente porque te llegó la oportunidad?
-No quiero estar cerca de ti—se me borró
la sonrisa; mas él agregó—quiero estar contigo—volví a sonreír.
En esta ocasión sí conseguimos nuestro momento romántico.
Ross dice que dentro de los cinco, los que más coquetean son él y Rocky; le
creo. Después de que Rocky me deleitara con su sentido poético, logró besarme
como supongo estuvo deseando hacerlo durante un mes y medio. Sus besos, a
partir de ese día, estuvieron cada vez más llenos de ternura más que de pasión.
La pasión no tiene nada de malo, igual que la ternura, pero…
me extrañó mucho tratándose de ‘Rocky Lynch’; pero igual no me preocupó
seriamente eso. Además, si sus besos están más llenos de ternura que de pasión,
significa que me quiero mucho más de lo que me desea, ¿Eso es malo? En todo
caso, cuando un chico siente más deseo hacia una chica que afecto, es porque le
importa más el físico que los sentimientos que siente por la persona. Viéndolo
de ese modo, es bueno lo que siente Rocky.
Después de besar a Rocky, me entró otro acceso de tos, todo
volvió a suceder de la misma manera, excepto por la parte del beso.
En ese justo momento le pedí a Rocky que me contara la
historia extendida de cómo llegó él y sus hermanos a mi país. Aunque parezca
que no le hubiera estado prestado atención, sí lo hice. Lo que pasa es que cuando
estoy escuchando música o cualquier cosa en general, se me hacer mucho más
sencillo resolver las ecuaciones de álgebra sin estresarme porque los
resultados no me cuadren; así que me puse a resolver algunos problemas de
matemática mientras Rocky me hablaba.
WOAH! Esta es un muy buena forma de iniciar una nueva temporada. Se los aseguro: Esta nueva temporada está buenísima. Y a pesar de que mañana regreso a clases, todavía sigo escribiendo lo que será la segunda parte de esta temporada. Ya no sé ni qué más decir sobre esto porque supongo que ya muchas de ustedes deben de estar esperando que diga alguna fecha para solo esperar a que sea esa fecha. Pero yo tengo algo que decir a todo el que esté esperando una fecha y es lo siguiente: comienza un segundo trimestres y por lógica éste siempre va a ser peor que el primero. Y basándome en mi experiencia de este primer trimestre, no me espera nada bueno este segundo trimestre. Sé que suena agobiante que yo me excuse con el colegio. Pero es que eso es lo único que me limita a escribir continuamente. Con lo mucho que me esforcé este trimestre, es probable que yo sea la primera en el cuadro de honor y eso es algo grande. Por eso quiero seguir esforzándome al máximo en el colegio. Porque sobre todo no quiero perder los beneficios del cuadro de honor. Y si se tiene que perjudicar el blog, lo lamento, pero mis estudios son primero. hagan ustedes lo mismo. Nada, ni siquiera Rocky Lynch, o Riker o Ross, es más importante que nuestros estudios. Pero eso sí, si tienes la oportunidad de ir a un concierto de R5, ve; pero sin faltar al colegio. Ahora, para finalizar esta entrada, quisiera compartir este vídeo de un canal de un chico español llamado Sebastián García Mouret. Por favor, si no sabes cómo se pronuncia su apellido, no lo pronuncies. Eso le enoja mucho a Sebas. Yo digo que Sebas es único, no hay nadie más en este planeta que tenga el mismo gentilicio que tiene el. Yo lo defino como Gallego-Asturiano, Español-Francés, Europeo-madrileño. Nadie como él. Qué tal si vemos este primer vídeo que su viaje por el Valle Del Loira.
Así como se despide Sebas, me despido yo. Gracias a todas mis lectoras. Y... mañana comienzan las clases.............................. Tengo que prepararme. les envío un enorme beso a todo aquel que esté leyendo este blog 3: